Bruselas pide prepararse para reducir el consumo de gas y electricidad
Bruselas pide a los países de la UE valorar medidas para reducir el consumo de gas y electricidad ante la presión sobre precios y reservas.
El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, ha pedido a los gobiernos de la Unión Europea que consideren medidas para reducir la demanda de gas y electricidad durante el tiempo que sea necesario. Según una carta dirigida a la ministra finlandesa de Clima y Medio Ambiente, Sari Multala, el ahorro podría contribuir a contener los precios en un contexto de oferta mundial limitada y elevada volatilidad.
Jørgensen ha planteado reducir el consumo en las horas punta, limitar la temperatura de los edificios públicos y apagar el alumbrado innecesario. La petición llega mientras las reservas de gas de la UE se encuentran, según el comisario, en niveles «excepcionalmente bajos», aunque ha asegurado que no existen riesgos inmediatos para la seguridad del suministro.
Bruselas ha permitido cierta flexibilidad para llenar los depósitos y contempla que los países puedan reducir el objetivo hasta el 80% entre el 1 de octubre y el 1 de diciembre. Hasta ahora, la meta europea era alcanzar el 90% de las reservas antes del invierno. Los ministros de Energía de la UE se reúnen este martes en Dublín para abordar estas y otras amenazas para el suministro.
La Comisión Europea ya pidió en 2022 un recorte voluntario del 15% del consumo de gas durante el invierno. En España, aquella estrategia se tradujo en un plan de contingencia con alrededor de un centenar de medidas, entre ellas limitar el aire acondicionado a 27 grados en verano y la calefacción a 19 en invierno, además de apagar las luces de comercios y establecimientos públicos a partir de las 22 horas.
España redujo aquel invierno su consumo de gas un 11%, aunque el Ministerio para la Transición Ecológica sostuvo que la cifra debía descontar el combustible empleado por las centrales de ciclo combinado para atender el aumento de la demanda eléctrica de Francia y Portugal. La recomendación europea puede tener consecuencias para los hogares, comercios y administraciones de Palma si los gobiernos deciden aplicar nuevas medidas de ahorro, aunque el texto no concreta actuaciones específicas para la ciudad.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.