Bustinduy defiende la reforma de la dependencia y explica su postura sobre pensiones y vivienda
Bustinduy, de Frente Amplio, defiende la reforma de la dependencia, la financiación de pensiones y un impuesto sobre la vivienda en una entrevista en Asturias.
El ministro de Derechos Sociales y portavoz de Frente Amplio, Pablo Bustinduy, concedió una entrevista a LA NUEVA ESPAÑA durante una visita de tres horas y media a Avilés, en Asturias, en la que repasó las principales propuestas de la coalición de cara a las elecciones del 29 de noviembre, en las que Ada Colau es candidata. Según explicó, la reforma de la ley de dependencia cuenta con hasta 7.200 millones de euros adicionales en 2026 y 2027, que las comunidades autónomas reciben desde julio, con el objetivo de erradicar las listas de espera en un año y medio.
Bustinduy defendió que la reforma busca pasar de las grandes residencias a apoyos para vivir en casa, con servicios como la ayuda a domicilio, los centros de día, la teleasistencia o la domótica. Señaló que la norma permite prestaciones para cuidados prestados por personas del entorno más allá de la familia y financiar ayudas técnicas y obras de accesibilidad. Sobre Asturias, comunidad muy envejecida y con población dispersa, afirmó que los datos del último trimestre reflejan un 35% menos de lista de espera, aunque reconoció que la demora en la tramitación ha sido un problema.
En materia de pensiones, el ministro rechazó que el sistema sea insostenible y sostuvo que en 2050 España dedicará a pensiones un gasto similar al que hoy destina Italia. Acusó al PP de querer privatizarlas, una afirmación que el partido no ha asumido en esos términos, y apuntó que esa formación votó en contra de su actualización en 2024, 2025 y 2026.
Sobre vivienda, Bustinduy admitió que se trata del principal problema de las clases trabajadoras y reconoció que las competencias corresponden al PSOE, aunque defendió que su formación ha impulsado medidas contra los pisos turísticos ilegales y la prórroga de alquileres, decretos que según sus palabras PP, Vox y Junts rechazaron. Propone un impuesto del 10% sobre el valor de la vivienda, desde la primera para empresas que especulan y desde la cuarta para particulares.
Preguntado por el desencanto juvenil, el ministro se mostró escéptico ante el relato de apatía y defendió la movilización de los jóvenes en causas como Palestina, la vivienda o la universidad pública. Por último, respecto a su papel en la campaña, aseguró que no ha renunciado a nada y que trabaja donde puede aportar más, y sobre la inmigración señaló que existen límites y una política europea con condiciones claras.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.