Chambers rechaza su extradición a EE. UU. y pide salir de prisión
Fergie Chambers rechaza su extradición a EE. UU. y pide libertad ante la Audiencia Nacional tras ser detenido en Ibiza.
Fergie Chambers, el activista multimillonario propalestino detenido en julio en Ibiza, ha rechazado ante la Audiencia Nacional ser extraditado a Estados Unidos y ha acusado al Gobierno de Donald Trump de impulsar una persecución política contra él.
Chambers, que permanece encarcelado en la prisión de Aranjuez, realizó estas declaraciones durante una vista técnica ante el juez Antonio Piña, en la que volvió a solicitar su puesta en libertad. Su defensa sostiene que no existe riesgo de fuga y ha alegado el arraigo que mantiene en España: su hijo está escolarizado en el país y su mujer, embarazada, reside en Madrid.
El activista también afirmó que España está «en el lado bueno de la historia» respecto a la situación de Gaza, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press. Además, aseguró que necesita recuperar la libertad para preparar su defensa y ofreció distintas medidas cautelares, como comparecer a diario, entregar el pasaporte, llevar una tobillera electrónica o pagar la fianza que determine el tribunal.
La Audiencia Nacional ya rechazó una oferta anterior de un millón de euros de fianza, junto con comparecencias periódicas y la retirada del pasaporte, al considerar que existía un «elevado riesgo de fuga». El tribunal entendió entonces que los vínculos de Chambers con Ibiza eran recientes y constituían un «arraigo de futuro».
Chambers ha negado los delitos de disturbios, conspiración para promover disturbios y blanqueo internacional de capitales que le atribuye el Departamento de Justicia estadounidense. Su defensa, liderada por el exmagistrado Baltasar Garzón, mantiene que el procedimiento tiene motivación política.
El auto que acordó su prisión recogió información de Interpol según la cual habría transferido 7,5 millones de dólares al extranjero para proporcionar apoyo material y recursos a organizaciones terroristas y eludir la legislación estadounidense. La Audiencia Nacional no dio por acreditada esa acusación, sino que analizó únicamente si había motivos para mantenerlo en prisión provisional. Chambers asegura que destinó diez millones de dólares a causas humanitarias relacionadas con Palestina y que envió más de siete millones a Túnez para financiar un equipo de fútbol, siempre dentro de la legalidad.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.