Cort cierra el acceso peatonal a las escaleras de la Seu por el deterioro de la estructura
Cort cierra por completo el acceso peatonal a las escaleras de la Seu por el mal estado de la estructura. Rodeos de hasta 15 minutos y obras previstas para 2027
El Ajuntament de Palma ha decidido cerrar por completo el acceso peatonal a las escaleras de la Seu. La medida se toma tras conocerse la preocupación de los técnicos por una cueva de cinco metros cúbicos en el interior de la estructura, que podría provocar un desplome. El Consistorio inició el mes pasado una serie de catas para conocer el estado real de la escalera.
Según fuentes del Consistorio, «para 2027 hay una dotación económica para el proyecto y su restauración si se aprueban los presupuestos». Desde el propio Ayuntamiento advierten de que la rehabilitación exigirá un plan integral y una inversión importante.
Para los peatones que bajan desde la Catedral hasta las murallas y el Borne, el cierre supone un rodeo considerable. Si se opta por s'Hort del Rei, el trayecto de 500 metros pasa por la Plaza de la Reina y la calle Antoni Maura hasta el Paseo de Dalt Murada, y se tarda unos nueve minutos. La alternativa es rodear la Catedral por la Plaza de la Seu, la calle de San Bernat y el Paseo del Mirador: son 720 metros y unos 15 minutos.
Un informe de febrero ya advertía del mal estado de la infraestructura tras aparecer grietas provocadas por una fuga de agua en unas tuberías. Esa fuga causó al menos un boquete de cinco metros cúbicos y obligó a apuntalar las estancias de los bajos de la escalera. Las grietas han ido a más desde entonces y la zona estaba acordonada, aunque el Ayuntamiento no inició un plan de diagnóstico hasta finales de septiembre y se desconoce si hay más huecos.
Fuentes del sector denunciaron que, durante la temporada de lluvias, la situación será más peligrosa, y señalaron que en los dos miradores han desaparecido las viguetas, muy oxidadas. El informe técnico del proyecto de rehabilitación plantea una intervención más profunda, que incluiría la demolición parcial controlada de los tramos más afectados para reconstruirlos después con criterios de fidelidad histórica, estabilidad estructural y adecuación funcional. Desde el área de urbanismo se subraya que esta demolición «no se concibe como una pérdida patrimonial, sino como una operación necesaria» para garantizar la supervivencia del conjunto.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.