El 29-N enfrenta a candidatos con más peso que sus propios partidos
Los expertos analizan cómo los candidatos más conocidos condicionan a sus partidos ante las elecciones del 29 de noviembre.
Las elecciones del 29 de noviembre estarán marcadas por el peso de candidatos muy conocidos, tanto de izquierdas como de derechas, cuya trayectoria y capacidad de movilización condicionan cada vez más a sus partidos. La contienda se plantea así entre dirigentes con una fuerte ascendencia sobre sus respectivas formaciones y con dificultades para encontrarles relevo.
El análisis incluye a Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Núñez Feijóo (PP), Santiago Abascal (Vox), Ada Colau (Frente Amplio), Irene Montero (Podemos), Gabriel Rufián (ERC) y Miriam Nogueras (Junts). La politóloga Anna López considera que los hiperliderazgos tienen una doble vertiente: aportan capacidad movilizadora, visibilidad y claridad en el mensaje, pero también pueden generar problemas de sucesión.
Antoni Gutiérrez-Rubí destaca la continuidad de varios dirigentes: Sánchez lleva ocho años como presidente; Feijóo se presenta por segunda vez a unas generales después de haber gobernado 13 años en Galicia; Abascal suma alrededor de una docena de años al frente de Vox y Rufián, una década como diputado. Según el consultor, hay ciudadanos que han pasado de niños a adultos conociendo siempre a los mismos líderes.
Los expertos atribuyen la falta de relevos a la apuesta de los partidos por candidatos ya conocidos, especialmente cuando unas elecciones se convocan por sorpresa. Lluís Carrasco señala que nadie suele plantearse votar a alguien desconocido, aunque la notoriedad también puede conllevar un elevado rechazo. Teresa Baró advierte además del cansancio que provoca entre la ciudadanía la repetición de las mismas caras.
La sucesión, sostienen los especialistas, no consiste solo en elegir otro nombre, sino en reconstruir una autoridad concentrada hasta entonces en una persona. López defiende que el verdadero liderazgo también se demuestra al facilitar un relevo sin poner en riesgo el proyecto, mientras que Gutiérrez-Rubí resume que un líder genera relevo, pero un hiperlíder no.
El fenómeno se enmarca en una tendencia internacional hacia liderazgos prolongados, con Donald Trump, Vladímir Putin y Xi Jinping como ejemplos citados por Gutiérrez-Rubí. Frente a esta dinámica, López pone como referencia la campaña del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, basada no solo en su personalidad, sino también en propuestas sobre el coste de la vida y en una red de activistas y voluntarios. Para los lectores de Palma, el debate resulta relevante porque afecta a la forma en que los partidos presentan sus candidaturas y organizan sus relevos en un escenario político cada vez más personalista.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.