El Banco de España prevé más crecimiento, pero inflación elevada hasta 2027
El Banco de España eleva el crecimiento previsto para España, pero alerta de una inflación del 3,9% en 2026 y del 3,7% en 2027.
El Banco de España ha elevado sus previsiones de crecimiento para la economía española y calcula que el PIB avanzará un 2,6% en 2026 y un 2,2% en 2027. Sin embargo, también ha revisado al alza sus estimaciones de inflación, hasta el 3,9% este año y el 3,7% el próximo.
El organismo atribuye la mejora de sus perspectivas al comportamiento de la economía durante la primera mitad de 2026. El PIB creció un 0,7% entre abril y junio y los indicadores disponibles apuntan a un avance del 0,6% en el tercer trimestre. El consumo privado, las exportaciones y el aumento de la población seguirán sosteniendo la actividad.
La inflación es el principal riesgo para este escenario. El índice armonizado de precios de consumo pasó del 3,5% en abril al 5% en septiembre, impulsado por el encarecimiento de la energía, cuyos precios subieron un 22% interanual. El Banco de España prevé que la inflación se mantenga cerca del 5% a finales de 2026 y vuelva a repuntar a comienzos de 2027 por la retirada de algunas rebajas fiscales y descuentos.
La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, alcanzaría una media del 3,4% en 2026 y del 3,5% en 2027. La institución señala que la resistencia de los precios de los servicios, especialmente los vinculados al turismo y la hostelería, y el traslado de los costes energéticos explican esta persistencia.
El mercado laboral mantendrá una evolución favorable, aunque con menor ritmo de creación de empleo. El número de ocupados crecería un 2% en 2026 y un 1,8% en 2027, mientras que la tasa de paro bajaría al 10% este año y al 9,7% el próximo. En sus previsiones sobre las cuentas públicas, el Banco de España sitúa el déficit en el 2,6% del PIB en 2026 y en el 2,2% en 2027.
El informe, de ámbito estatal y difundido en Palma como capital de las Illes Balears, advierte de que una mayor tensión en Oriente Próximo, el encarecimiento del petróleo y el gas o unas condiciones financieras más duras podrían frenar el crecimiento y elevar aún más los precios.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.