El colegio navarro La Ribera da una segunda oportunidad a adolescentes atrapados en el fracaso escolar
El colegio La Ribera, en Cascante (Navarra), rescata a adolescentes con fracaso escolar y los prepara para una FP de grado básico.
Un centro educativo de Cascante, un pueblo de Navarra de unos 4.000 habitantes, se ha convertido en un referente para adolescentes de 14 y 15 años que acumulan problemas familiares, conflictos con el profesorado, expulsiones y fracaso escolar. Se trata de La Ribera, un colegio gratuito para las familias y subvencionado por el Gobierno de Navarra a través de los programas de currículo adaptado, dirigido por Vidal Díaz Martín, licenciado en Administración y Dirección de Empresas, que dejó el mundo empresarial para dedicarse a la educación. El centro tiene actualmente 20 alumnos y 5 profesores, incluido el director.
Según el responsable del centro, muchos de sus alumnos llegan con una mala fama muy arraigada y habiendo agotado sus opciones en los institutos de origen. «Son chavales etiquetados y con un peso enorme de mala fama. Han quemado ya todas las naves en los institutos por los que han pasado», explica Vidal, que añade que algunos no saben leer con soltura pese a tener 14 años y otros no conocen las tablas de multiplicar. El objetivo, según él, es sacarles del contexto de fracaso en el que han estado inmersos para empezar de cero.
El modelo se basa en un vínculo personal con cada alumno, en talleres, huerto y proyectos de creación musical o cortometrajes, así como en unas reglas básicas de respeto a compañeros, educadores y material. Los alumnos siguen matriculados oficialmente en sus institutos de origen y, al terminar el curso, la mayoría se incorpora a una FP de grado básico. Este curso se ha inaugurado además un aula de FP con 12 estudiantes en un ciclo de dos años.
La noticia se enmarca en un contexto más amplio: en España, el abandono educativo temprano se sitúa en el 12,8% entre los jóvenes de 18 a 24 años, según datos del Ministerio de Educación y Eurostat. Es el nivel más bajo de la serie histórica, aunque sigue 3,7 puntos por encima de la media de la UE (9,1%). Comunidades como Catalunya, el País Vasco, Madrid o la Comunitat Valenciana cuentan también con programas similares de escolarización compartida o aulas de compensación educativa.
Para Palma, la experiencia es un ejemplo de una fórmula educativa alternativa que se aplica en otras comunidades y que puede servir de referencia en el debate sobre la atención a alumnos en riesgo de abandono. La noticia procede de Navarra y no describe ninguna iniciativa en las Illes Balears.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.