El ictus, primera causa de discapacidad en España: claves para reconocerlo a tiempo
El ictus es la primera causa de discapacidad en España. Claves de la doctora Natacha León para reconocer sus síntomas y reducir los factores de riesgo.
Con motivo del Día Mundial del Ictus, celebrado este 29 de octubre, la Sociedad Española de Neurorrehabilitación (SEN) recuerda que el ictus puede cambiar la vida de una persona en cuestión de minutos y que no afecta solo a personas mayores. En el mundo se producen casi 12 millones de casos al año y más de 7 millones de fallecimientos. En España se registran unos 90.000 casos anuales y, en 2023, murieron por esta causa más de 23.000 personas.
El ictus es la primera causa de discapacidad en España y en Europa, y al menos el 40 % de los casos deja secuelas importantes. Según el estudio de la SEN, uno de cada cuatro españoles sufrirá un ictus a lo largo de su vida. Existen dos tipos: el isquémico, que se produce cuando un trombo impide la llegada de sangre al cerebro y representa entre el 80 % y el 85 % de los casos, y el hemorrágico, causado por la rotura de un vaso sanguíneo cerebral, que supone alrededor del 20 %.
La doctora Natacha León, directora de la Unidad Avanzada de Neurorrehabilitación del Hospital Universitario Los Madroños, explica que algunas alteraciones genéticas o malformaciones vasculares pueden provocar un ictus incluso en personas aparentemente sanas. Aunque los pacientes jóvenes pueden tener mejores perspectivas de recuperación, advierte de que el impacto emocional y social puede ser especialmente difícil, ya que se encuentran "en medio de su proyecto vital".
La rapidez de actuación es clave, pero según el mismo estudio solo el 50 % de la población española sabe reconocer los síntomas. Entre las señales de alarma están la desviación de la boca, la pérdida de fuerza en un brazo o una pierna y las dificultades para hablar, aunque no siempre aparecen con la misma intensidad ni a la vez. También pueden darse alteraciones visuales o dolores de cabeza inusuales. Para recordarlas, la especialista menciona la regla FAST (cara, brazos, habla y tiempo), y subraya que, ante cualquier sospecha, hay que llamar de inmediato al 112.
León insiste en la hipertensión, el colesterol y la diabetes como principales factores de riesgo, y recuerda que la hipertensión puede desarrollarse sin síntomas evidentes. Por ello recomienda controles médicos periódicos, hábitos saludables y evitar el tabaco.
Tras un ictus pueden aparecer dificultades de movilidad, problemas del lenguaje, alteraciones cognitivas o pérdida de memoria. La experta destaca que los tres primeros meses son una ventana de oportunidad especialmente importante para la recuperación, que puede combinar fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y neuropsicología, y prolongarse entre seis meses y un año. "La prevención es el mejor tratamiento", concluye.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.