Felipe VI pide a Iberoamérica una "voz armónica" ante un mundo más dividido
Felipe VI pide a los países iberoamericanos hablar con una voz unida en la 30ª cumbre de Madrid, marcada por ausencias clave.
El rey Felipe VI reclamó este miércoles la unidad de los países iberoamericanos ante la configuración de un nuevo orden mundial marcado por "las tensiones y las rivalidades" internacionales. Lo hizo en la inauguración de la 30ª cumbre iberoamericana, celebrada en el Teatro Real de Madrid, ante los jefes de Estado y de Gobierno de las 22 naciones que integran la comunidad. "Estará en nuestra mano responder con una voz armónica o 22 voces disonantes", advirtió el Monarca.
El mensaje llega en una cumbre marcada por las ausencias del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y la venezolana Delcy Rodríguez. Según fuentes diplomáticas, los tres alegaron razones de agenda y de política interna. El Rey no hizo referencia directa a esas ausencias y centró su intervención en el diálogo y la concertación política como instrumentos para preservar la cohesión de una comunidad de unos 700 millones de ciudadanos.
El discurso empezó con un recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el 28 de octubre en Urda (Toledo), en el que expresó su afecto a los heridos y a las familias de los fallecidos, y agradeció el trabajo de los servicios de emergencia. Parte de su intervención la pronunció en portugués, en un gesto hacia los representantes de los países lusófonos.
Felipe VI recordó que las cumbres iberoamericanas nacieron en 1991, cuando el mundo dejaba atrás la división en dos bloques, y estableció un paralelismo con el presente, marcado por la aparición de nuevos centros de poder. "Hoy advertimos, también, la inminencia de un parteaguas histórico, un cambio de paradigma", señaló al describir la progresiva configuración de un orden multipolar aún impreciso. Defendió la cooperación como una decisión política y pidió renovar el respaldo a la Comunidad Iberoamericana de Naciones, a la que presentó como "contrapunto a las tensiones y rivalidades".
El llamamiento se produce en una América Latina cuyo mapa político ha girado notablemente hacia la derecha en las últimas elecciones. Brasil y México han quedado como los únicos grandes países gobernados por la izquierda. El Monarca reivindicó los 35 años transcurridos desde la primera cumbre, celebrada en Guadalajara (México), y los avances en educación, sanidad, justicia, cultura e igualdad.
Por último, animó a los gobiernos a aprovechar la cita de Madrid, que se prolonga el miércoles y el jueves, para alcanzar acuerdos concretos en transformación digital, respuesta a desastres naturales, movilidad académica y reconocimiento del cuidado como derecho.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.