Hallan 280 grabados rupestres en la Cova de la Font Major, en Catalunya
Un estudio publicado en Antiquity analiza 280 grabados rupestres de más de 20.000 años en la Cova de la Font Major, en Catalunya.
Un equipo científico ha presentado el primer gran análisis de 280 grabados rupestres identificados en la Cova de la Font Major, en l'Espluga de Francolí (Catalunya), un conjunto que sitúa este enclave entre los grandes tesoros del arte paleolítico de la fachada mediterránea de la península ibérica. Los grabados, de más de 20.000 años de antigüedad, se descubrieron en 2019, cuando los arqueólogos exploraban una cueva abierta al público desde 1957 sin que los visitantes hubieran reparado en ellos.
El trabajo, publicado esta semana en la revista científica Antiquity, está liderado por expertos del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y la Universitat Rovira i Virgili, bajo la dirección de Josep Maria Vergès y Míriam Salas-Altès. Entre los grabados figuran hasta 55 representaciones de animales, como caballos, ciervos, bóvidos, caprinos e incluso un oso, una figura poco habitual en el arte paleolítico. También se han identificado líneas paralelas, formas geométricas y otros símbolos abstractos cuyo significado sigue sin conocerse.
La mayoría de las muestras se han hallado en una zona conocida como las Gatoneres de Cal Palletes, un entramado de galerías situado a unos 250 metros de la entrada actual de la cueva. Según los investigadores, la magnitud del hallazgo coloca a la Cova de la Font Major como el tercer conjunto de arte rupestre paleolítico más importante de la fachada mediterránea, solo por detrás de las cuevas de Ardales y La Pileta, en Andalucía, sobre todo por la elevada presencia de figuras animales.
Los científicos explican que alrededor del 75% de los yacimientos de arte paleolítico conocidos en la región contienen cinco figuras animales o menos, mientras que más del 90% no superan las veinte. En Catalunya, antes de 2019 solo se conocían dos galerías de arte rupestre atribuidas al paleolítico, una de ellas de origen incierto.
El hallazgo también obliga a revisar la visión tradicional del arte paleolítico europeo, que durante décadas situó las grandes muestras en la región franco-cantábrica y relegó a Catalunya y al Mediterráneo a un papel marginal. Según los expertos, los descubrimientos recientes en cuevas catalanas y andaluzas muestran características propias en las formas, los animales y los motivos representados, lo que apunta a una tradición artística con identidad propia en la fachada mediterránea.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.