La truita d’espinacs i albergínies, un legado de la cocina balear
La truita d’espinacs i albergínies del recetario Caules refleja la evolución de esta preparación en la cocina de Baleares.
La receta de truita d’espinacs i d’albergínies del recetario menorquín de Caules sirve para despedir el verano y dar la bienvenida al otoño, dentro de una tradición de preparaciones de huevos cuajados en la cocina de Baleares.
La mezcla de huevos cuajados con grasa es muy antigua y ya aparece en preparaciones de la cocina romana recogidas en el De re coquinaria, atribuido a Apicio. El origen del término catalán “truita” no está claro, aunque el Diccionari català-valencià-balear apunta a una posible relación con el latín torta.
La palabra ya aparece en catalán en el siglo XIII, en la Crònica de Bernat Desclot, y en el siglo XIV el Llibre de Sent Soví recoge los “ous en truyta”. Más adelante, el Llibre del Coch de mestre Robert incluye fórmulas con hierbas y otros ingredientes.
En las Illes Balears, la truita empezó a mencionarse como forma de preparar los huevos en el siglo XVIII. En Mallorca aparece inicialmente de manera limitada, con una receta de truita con cebolla recopilada por el fraile Jaume Martí Oliver, mientras que los recetarios menorquines incorporan propuestas con bacalao, queso, berenjena, espinacas y cebolla.
Durante las primeras décadas del siglo XX, los recetarios mallorquines ampliaron notablemente el repertorio, con truitas dulces y saladas, rellenas o elaboradas con ingredientes como arenque, carne picada, ron, vino rancio, piñones y hierbas aromáticas. La patata, llegada de América siglos después, acabó convirtiéndose en el acompañamiento más conocido de esta preparación.
Información elaborada a partir de Ara Balears.