La UE y Canadá buscan estrechar lazos en una cumbre en Montreal sin definir su relación
La UE y Canadá se reúnen en Montreal para estrechar cooperación política, económica y de seguridad, sin definir aún el tipo de relación.
Los líderes de la Unión Europea y Canadá se reúnen este jueves y viernes en Montreal en una cumbre que las fuentes comunitarias describen como "un hito histórico". El objetivo es reforzar la cooperación política, económica y en materia de seguridad, y hacer frente de forma conjunta a la incertidumbre y a los retos globales, aunque sin concretar todavía qué tipo de vínculo se quiere establecer.
Las mismas fuentes comunitarias aseguraron que "el poder no pertenece únicamente a los más fuertes, a los más ricos o a quienes más alzan la voz, sino a todos nosotros", en clara referencia a Estados Unidos, al que describieron como cada vez más hostil bajo la presidencia de Donald Trump. Añadieron que existe "un impulso político verdaderamente sin precedentes" en la relación entre Bruselas y Ottawa.
La principal polémica gira en torno al término "miembro asociado". En septiembre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que Canadá sería el primer miembro asociado del bloque, pero el nombre no gustó en Ottawa y generó reservas en varios gobiernos europeos por sus posibles implicaciones legales. Alemania, según fuentes diplomáticas, lo descartó directamente, y la referencia ha desaparecido del borrador de la declaración conjunta que firmarán los líderes. El primer ministro canadiense, Mark Carney, prefiere hablar de "alianza por el futuro".
La cumbre contará con la presencia de Carney, Von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, además de una docena de miembros del Ejecutivo comunitario. Las prioridades europeas se centran en la política, la economía y la seguridad, con cooperación en clima, energía, inteligencia artificial, innovación y defensa. Canadá es el único país no europeo con el que la UE tiene un acuerdo de seguridad que le permite participar en compras conjuntas de armamento.
En el terreno económico, el acuerdo de libre comercio CETA, en vigor de forma provisional desde 2017, todavía no ha sido ratificado por algunos Estados miembros. Los líderes pretenden animarles a hacerlo, respetando sus procedimientos parlamentarios, y explorar además un acuerdo de comercio digital y un marco de cooperación en política de competencia. El objetivo final es salir de la cumbre con una hoja de ruta de cara a 2027.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.