Quince neuronas humanas cultivadas en red superan a una IA en una prueba de navegación
Cortical Labs presenta HIVE, un sistema de hasta quince ordenadores con neuronas humanas que cooperan y mejoran resultados en pruebas concretas.
Cortical Labs ha presentado HIVE, un sistema que conecta hasta quince ordenadores biológicos construidos con neuronas humanas cultivadas en laboratorio, que según la compañía han empezado a cooperar como una pequeña "mente colmena". La presentación se hizo en la primera Conferencia Internacional sobre Inteligencia de Organoides, celebrada en Washington los días 26 y 27 de octubre, y la información procede del Diario de Mallorca.
La base de HIVE es el CL1, un dispositivo que combina tejido neuronal vivo y hardware de silicio. Las neuronas crecen sobre un chip y se comunican con él mediante impulsos eléctricos: reciben estímulos que representan información del entorno y sus respuestas se traducen en acciones dentro de una simulación. No se trata de un cerebro completo, sino de un módulo de tejido neuronal integrado con electrónica. La empresa sostiene que este enfoque podría procesar información con menos energía y datos que los sistemas convencionales, una ventaja que, según el texto, aún depende de cada tarea y de las condiciones experimentales.
Según Cortical Labs, las unidades no se limitan a sumar resultados: parecen repartirse partes de un problema y encontrar una estrategia conjunta, una distribución que habría surgido durante las pruebas sin que los investigadores programaran expresamente a las neuronas para especializarse. En una prueba de reconocimiento de símbolos, conectar siete ordenadores biológicos elevó la precisión de alrededor del 80 % al 99 %, según los datos difundidos por la empresa. Ese resultado mide la respuesta del sistema en una tarea delimitada y no implica que las neuronas comprendan los símbolos como lo hace una persona.
La comparación más llamativa llegó con una prueba de navegación virtual, en la que el sistema debía guiar a un personaje por una cuadrícula hasta un objetivo. El algoritmo de aprendizaje por refuerzo Deep Q Network logró alrededor del 32 % de la puntuación máxima, frente al 40 % de la mejor unidad individual. Al combinar varias unidades, el resultado subió aproximadamente al 70 %, y con grupos especializados que se repartían la tarea alcanzó cerca del 80 %, siempre según la compañía. El propio texto advierte que estas cifras no demuestran que la tecnología supere a la IA en general, pues la comparación se limita a un algoritmo y un entorno concretos.
La colaboración podría además compensar una debilidad de la computación biológica, ya que las células vivas no responden siempre igual y su actividad varía entre días y cultivos. Si varias unidades comparten el trabajo, una puede suplir el rendimiento irregular de otra e incluso mantener el sistema en marcha si un cultivo deja de responder. Cortical Labs presenta esa estabilidad como una ventaja, aunque queda por comprobarla con más pruebas y tareas diversas.
La computación con neuronas no pretende sustituir por ahora al ordenador doméstico ni a los grandes modelos generativos. La empresa apunta a aplicaciones en investigación biomédica y en el estudio del aprendizaje neuronal, y reconoce que necesita entender mejor cómo circula la información entre las unidades. El avance también plantea preguntas éticas sobre la experimentación con neuronas humanas y sobre los límites que deberían aplicarse.
En conjunto, HIVE no demuestra que una "mente colmena" sea más inteligente que la IA en términos generales. Sí sugiere que, en ciertas tareas, conectar sistemas neuronales vivos puede dar resultados más precisos y consistentes que al dejarlos trabajar por separado. Para Palma, se trata de una noticia de ámbito provincial e internacional sin repercusiones locales concretas.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.