Las empresas podrán desgravar el 40% del impuesto de sociedades si donan excedentes de alimentos
Las empresas que donen excedentes alimentarios a entidades sociales podrán desgravar el 40% en el impuesto de sociedades. Las comunidades aún deben desarrollar
La ley contra las pérdidas de alimentos, en vigor en España desde abril, permite que los supermercados de más de 1.300 metros cuadrados y las empresas que facturan más de 2 millones de euros anuales y tienen más de 10 trabajadores desgraven un 40% en el impuesto de sociedades si cuentan con convenios activos con entidades sociales a las que donan sus excedentes. Es una de las medidas fiscales de esta normativa, que solo tiene un equivalente similar en Francia e Italia dentro de Europa, aunque todavía queda mucho por desplegar.
De entrada, cada comunidad autónoma debe desarrollar su propia aplicación de la norma estatal y en muchos territorios apenas se ha avanzado. Berta Vidal, responsable de la Fundació Espigoladors, explicó este lunes en el Fòrum Gastronòmic de Barcelona que en Cataluña, donde ya existía una ley propia contra el desperdicio alimentario, todo está parado mientras se adapta la legislación catalana a la española. "Tenemos ley y es avanzada, pero no existe ni la infraestructura ni los circuitos para desplegarla", lamentó. Por su parte, Roger Monerris, director de Alimentos, Compras y Sostenibilidad de la Fundació Banc dels Aliments, señaló que los principales problemas son el logístico y la dependencia de voluntarios.
Según detalla Juan Ángel Martín, director general de Comerso para España y Portugal, la desgravación es del 40% durante los dos primeros años, y del 50% a partir del tercero, aplicable al 15% de la base imponible. Martín indicó que su empresa evitó el año pasado que 1.089 toneladas de productos excedentes acabaran en la basura y propició la elaboración de 1,85 millones de comidas destinadas a entidades sociales. Precisó además que el volumen donado debe mantenerse estable o incrementarse durante ese periodo.
Los expertos coinciden en que la ley ya se nota entre los grandes operadores, como grandes superficies y cadenas de restauración, pero a los pequeños les cuesta más entrar. Monerris propuso que los ayuntamientos faciliten la coordinación entre restaurantes y comercios y organicen rutas de recogida de excedentes, y citó el caso de Pamplona, donde ya existe un servicio de este tipo. Vidal destacó el papel de la restauración, que ha impulsado el reaprovechamiento en sus cocinas, facilita que el cliente se lleve las sobras y realiza campañas públicas de recuperación de alimentos.
Los tres expertos subrayaron la necesidad de tejer alianzas entre administraciones públicas y empresas privadas, seguir trabajando en la concienciación y empezar a sancionar los incumplimientos, algo que, según Martín, no será posible hasta que los gobiernos autonómicos completen el desarrollo normativo.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.