Las publicaciones en redes sociales pueden servir para diseñar estafas con IA a medida
Investigadores de la Universidad de Texas en Arlington alertan de que la IA puede usar tus publicaciones públicas para crear correos de estafa personalizados.
Las fotos de vacaciones, las aficiones o los acontecimientos que compartimos en Instagram podrían servir para diseñar una estafa personalizada. Investigadores de la Universidad de Texas en Arlington (UTA), en Estados Unidos, han demostrado que herramientas de IA de uso común pueden recopilar información de publicaciones públicas en redes sociales y usarla para generar correos fraudulentos muy personalizados y dirigidos a un gran número de personas. El trabajo fue aceptado para el Network and Distributed System Security Symposium (NDSS), que se celebrará en Seúl (Corea del Sur) del 22 al 26 de marzo de 2027.
La técnica se conoce como phishing selectivo contextual: el mensaje se adapta a cada destinatario. Según el estudio, no solo sirven datos estables como el empleo, sino también viajes, relaciones, gustos, eventos, ubicaciones y emociones deducibles de las publicaciones. Una foto, su descripción y los comentarios asociados aportan pistas que, combinadas, pueden hacer creíble un correo falso.
Para medir el alcance, los investigadores analizaron 200 perfiles públicos de Instagram, recopilaron 3.268 publicaciones, probaron cinco modelos de lenguaje y generaron 17.916 correos de phishing. Calcularon que unas diez publicaciones por perfil podían aportar contexto suficiente para elaborar mensajes personalizados. En un escenario descrito por la UTA, alguien recién llegado de Brasil podría recibir un mensaje aparentemente enviado por el hotel donde se alojó, con un descuento para otra estancia; el viaje sería real, pero la oferta y el enlace, fraudulentos.
Al comparar los mensajes con correos reales recopilados por la organización antiphishing APWG, los textos creados por IA obtuvieron mejores valoraciones en personalización, naturalidad y capacidad persuasiva, y en una prueba con participantes humanos resultaron menos sospechosos. Los especialistas aclaran que se midió la percepción de los participantes, no el éxito de ataques reales.
El equipo también probó filtros de seguridad de los modelos, como Llama Guard, ShieldGemma y WildGuard: con sus ajustes predeterminados detectaron solo entre el 0 % y el 19 % de las peticiones para crear estos mensajes, y con instrucciones específicas para reconocer el phishing contextual la detección llegó hasta el 99 %. Los científicos piden a las empresas de IA reforzar sus protecciones frente a la ingeniería social. Los investigadores no enviaron correos a las personas estudiadas y omitieron las instrucciones exactas en la versión pública para evitar usos maliciosos.
Para los usuarios, la recomendación es revisar qué información es pública, limitar el acceso a las publicaciones y evitar compartir en tiempo real la ubicación o los planes de viaje. Ante una petición de pago, contraseña o datos bancarios, conviene no usar los enlaces del mensaje y acceder a la web o aplicación oficial por una vía independiente. Activar la autenticación multifactor y usar contraseñas distintas también ayuda. El hallazgo no significa que cada publicación vaya a convertirse en una estafa ni que la IA pueda acceder a cuentas privadas, pero sí que los datos compartidos en abierto pueden bastar para que un correo fraudulento parezca oportuno y fiable.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.