Las tropas europeas en Ucrania podrán disparar si Rusia ataca tras un alto el fuego
Los socios europeos de Ucrania podrán disparar ante un ataque ruso en un posible alto el fuego. España participa en el primer ensayo militar de la misión.
Los socios europeos de Ucrania podrán disparar en caso de un ataque por parte de Rusia, en un posible escenario de alto el fuego en Ucrania, según han avanzado responsables de la alianza occidental ante el primer ensayo militar sobre cómo mantener la paz en el territorio una vez cesadas las hostilidades. La misión, que tendrá lugar este mes en Polonia, cuenta con once países, entre ellos España, y está liderada conjuntamente por el Reino Unido y Francia, principales impulsores de la llamada Coalición de Voluntarios (Coalition of the Willing).
El proyecto fue impulsado en marzo de 2025 por el entonces primer ministro británico, Keir Starmer, con el objetivo de dar a Ucrania apoyo logístico, económico y diplomático una vez concluido el conflicto. Hasta ahora no existía una definición clara de la respuesta de los aliados si fueran atacados por Rusia, aunque la prensa británica subraya que cualquier reacción sería «defensiva». El Gobierno británico había evitado pronunciarse sobre lo que calificaba como «escenarios operacionales hipotéticos», consciente del riesgo de arrastrar al Reino Unido a un enfrentamiento directo con Moscú, y las autoridades militares han subrayado que «no hay intención de que la fuerza esté diseñada para acciones ofensivas».
La maniobra, denominada Ejercicio Koalicja, es la primera gran operación de la Fuerza Multinacional Ucrania (MNF-U), el brazo militar de la Coalición de Voluntarios. Entre el 9 y el 22 de noviembre se pondrán a prueba los movimientos necesarios, las fórmulas de protección y el despliegue de una fuerza que permita reconstruir las Fuerzas Armadas ucranianas cuando la guerra termine. Están previstos 2.800 efectivos, 300 de ellos británicos, desplegados en Polonia, además de refuerzos por mar y aire, con aviones de combate que harán simulacros de seguridad para garantizar la estabilidad de los desplazamientos comerciales una vez reabra el espacio aéreo ucraniano.
Según las autoridades militares, la MNF-U está «lista para operar» y podría estar operativa en el plazo de un mes si se alcanza un alto el fuego. Su objetivo fundamental es afianzar la seguridad y el despliegue solo tendría lugar una vez concluida la batalla y a petición del Gobierno ucraniano. El teniente general británico Tom Bateman dirigirá la fuerza, cuya base de operaciones se trasladará este año de París a Londres.
La misión no cuenta con la participación de Estados Unidos. Rusia tendría que aceptar su intervención, algo altamente improbable si los acuerdos de paz han sido gestionados por la propia Administración de Donald Trump. Por ello, tampoco se emplearán sistemas estadounidenses ni tecnología del país, incluida Starlink, la red de satélites propiedad de Elon Musk, a la que se ha responsabilizado de privar a Ucrania de comunicaciones clave para el combate.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.