Los asistentes de IA empiezan a decidir qué compran los consumidores
Los asistentes de IA empiezan a mediar en las compras online y obligan a las marcas a adaptar la información que ofrecen.
Los asistentes de inteligencia artificial ya empiezan a intervenir en las compras por internet y obligan a las marcas a adaptarse. Amazon ha impedido el acceso a su tienda de Muse, el nuevo asistente de Meta, porque asegura que entraba sin autorización y no se identificaba correctamente. Shopify, en cambio, ha anunciado un acuerdo para integrar su sistema de pago con el agente.
Hasta ahora, las tiendas digitales estaban pensadas para convencer directamente a los clientes mediante fotografías, reseñas y botones de compra visibles. Con los agentes de IA, también deben presentar de forma clara y ordenada datos como la disponibilidad, los precios y las condiciones de envío.
El cambio abre un nuevo frente para las empresas, que tendrán que conseguir que estos sistemas las encuentren y recomienden, del mismo modo que hasta ahora trabajaban para aparecer en Google. Una zapatería deberá detallar sus tallas y devoluciones; un hotel, mantener actualizada la información sobre tarifas y servicios, y un restaurante, ofrecer una carta coherente y al día.
La transformación afecta también a la relación entre las marcas y sus compradores. Cuando un usuario delega la búsqueda de unas zapatillas de menos de cien euros, el asistente debe decidir qué opciones muestra y con qué criterios: el precio, las preferencias personales o posibles acuerdos comerciales.
El fenómeno, planteado en un medio de Menorca y con interés para el conjunto de Balears, también afecta a los negocios y consumidores de Palma. Aunque el cliente siga siendo una persona, la primera selección puede hacerla una máquina, lo que convierte a estos sistemas en nuevos intermediarios y mantiene la comunicación como un factor decisivo.
Información elaborada a partir de Menorca · Es Diari.