Los españoles adelantan la cena y apuestan por planes de tarde
Los españoles adelantan la hora de la cena: el 56,9% de las reservas se realiza antes de las 21.00 horas, según CoverManager.
Los españoles están adelantando la hora de la cena. Según un análisis de CoverManager, la hora media de las reservas se sitúa en las 20.00 horas de lunes a jueves y los domingos, mientras que los viernes y sábados permanece en las 21.00 horas.
El porcentaje de comensales que reservan desde un teléfono español para cenar antes de las 21.00 horas ha pasado del 31,5% en 2016 al 56,9% en 2026. En paralelo, las reservas a partir de las 22.00 horas han descendido del 30% al 15%, y las posteriores a las 23.00 horas han caído un 67%, hasta representar el 1,9%.
Toni Escribano, director general de CoverManager, atribuye el cambio a un mayor interés por la salud y el descanso. Según explica, la pandemia fue el detonante y el hábito de cenar antes se ha consolidado desde 2021. La tendencia se concentra especialmente entre los 25 y los 44 años, seguidos por el grupo de 45 a 54 años.
El adelanto de las cenas coincide con el auge del llamado tardeo. Las reservas para beber y bailar entre las 17.00 y las 19.00 horas han pasado del 1,2% en 2016 al 10% en 2026. Además, los clientes que llegan antes a los restaurantes también se marchan antes, y la ocupación de mesas a partir de las 23.30 horas ha bajado 2,7 puntos en la última década.
Para la hostelería, este cambio puede facilitar la organización de un doble turno en los establecimientos que comienzan el servicio antes de las 20.00 horas. El análisis muestra diferencias territoriales: Cádiz registra la cena más tardía, con una media cercana a las 21.30 horas, mientras que Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife encabezan el adelanto, con una mediana de 20.15 horas.
En Barcelona, la hora media de la cena se sitúa en las 20.45 horas y el 52,2% de las mesas se reserva antes de las 21.00 horas. En la Comunidad de Madrid, la media es de 21.00 horas y el 40,5% de las reservas se realiza antes de esa hora. El fenómeno afecta a los hábitos de ocio y restauración que también pueden observarse desde Palma, aunque el análisis no ofrece datos específicos de Mallorca.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.