Manuela celebra nueve años con el corazón que le devolvió la vida
Manuela celebra nueve años de su trasplante de corazón y dedica su segunda oportunidad a divulgar la importancia de donar órganos.
Manuela La Haba Jiménez cumplirá el próximo 9 de octubre nueve años desde que recibió un trasplante de corazón. Natural de Alcaudete (Jaén) y residente en Málaga, llegó a esta intervención después de décadas de problemas de salud derivados de un cáncer infantil y de los efectos de la quimioterapia.
A los siete años le diagnosticaron un sarcoma de Ewing en la mandíbula y, a los once, sufrió un fallo multiorgánico por la toxicidad del tratamiento. Después desarrolló una miocardiopatía dilatada. Con 42 años, el agotamiento extremo y el empeoramiento de su estado llevaron a nuevas revisiones, a la implantación de un desfibrilador y, finalmente, a su inclusión en la lista de espera.
El 9 de octubre de 2017 recibió en Sevilla la llamada que anunciaba la existencia de un posible corazón compatible. El cardiólogo Zorba Blázquez, vocal de la Asociación de Insuficiencia Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología, explica que el trasplante se plantea cuando la enfermedad está avanzada y otras terapias ya no controlan los síntomas. La selección del órgano depende, entre otros factores, del grupo sanguíneo, el tamaño del corazón, la urgencia y el tiempo en lista.
Manuela recuerda que entró en quirófano feliz, pero consciente de que el trasplante era posible porque otra familia acababa de perder a un ser querido. La recuperación se complicó y prolongó su ingreso durante un mes, aunque el corazón funcionaba bien. Desde entonces debe tomar medicación inmunosupresora de por vida y someterse a controles para evitar rechazos e infecciones.
Nueve años después, con 53 años, asegura que valora más los momentos cotidianos y celebra dos fechas: su cumpleaños, el 6 de abril, y su “cumplevida”, el 9 de octubre. Actualmente es vicepresidenta de ATCICA, preside la Carrera Donación Trasplante Vida Memorial Vicente Granados y colabora como voluntaria y divulgadora en centros educativos.
“Yo vivo por esa persona que me donó su corazón y me regaló vida”, afirma. Su historia, difundida también en el ámbito de las Illes Balears desde Palma, pone el foco en la importancia de la donación y en la necesidad de disponer de órganos suficientes para los pacientes que esperan un trasplante.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.