Menorca reclama estabilidad normativa e inversiones para impulsar un turismo de calidad
Menorca reclama estabilidad normativa, inversiones e infraestructuras para avanzar hacia un turismo de mayor calidad y menor estacionalidad.
Menorca defiende un modelo turístico basado en la planificación, la seguridad jurídica y un mayor valor añadido, en lugar de centrar el debate en si debe haber más o menos visitantes. La isla recibió 1.678.432 turistas en 2024, que generaron un gasto de 1.866 millones de euros, con una media de 1.112 euros por persona. Además, en el cuarto trimestre de 2025 contaba con 4.995 afiliados al sector turístico, un 4,5 % más que un año antes.
El análisis reclama un marco territorial claro y estable para reducir la incertidumbre de ciudadanos, empresas e inversores. El Decreto Ley 3/2022 suspendió nuevas actividades turísticas en Menorca y vinculó las plazas a los estudios de capacidad de carga, mientras que en 2025 se introdujeron mecanismos transitorios. La sucesión de revisiones y modificaciones, sostiene el texto, dificulta planificar inversiones a largo plazo.
El Plan Territorial Insular (PTI) debería servir, según este planteamiento, para ordenar el territorio y ofrecer seguridad. También se considera necesario invertir en agua, saneamiento, carreteras, energía, movilidad, aparcamientos y residuos, unas infraestructuras que afrontan una presión superior a la prevista cuando fueron diseñadas.
La propuesta apuesta por compatibilizar sostenibilidad y competitividad mediante un turismo de mayor calidad, con más gasto, mejores establecimientos y una temporada más larga. En Balears, el gasto turístico alcanzó en 2025 los 23.403 millones de euros, un 4 % más, mientras que el gasto medio por visitante aumentó un 2,9 %, hasta los 1.228 euros.
El texto también identifica retos como la vivienda, la movilidad, el aparcamiento, la falta de trabajadores en determinados momentos del año y la concentración de la actividad durante el verano. Para afrontarlos, plantea definir objetivos a diez, veinte y treinta años sobre plazas, alojamiento, inversiones e infraestructuras, mediante diálogo entre las administraciones y el sector privado.
La cuestión tiene alcance para el conjunto de Balears y, por tanto, también para Palma como capital autonómica, ya que aborda la planificación turística, la inversión pública y la sostenibilidad del modelo insular. La idea central es que proteger Menorca no implica cerrarla, sino gestionar su capacidad y su desarrollo con reglas conocidas y estables.
Información elaborada a partir de Menorca · Es Diari.