Palma XXI reivindica una ciudad para sus residentes frente a la presión turística
Palma XXI reclama priorizar a los residentes y limitar la presión turística, inmobiliaria y de los megacruceros en la ciudad.
Palma XXI reivindica, diez años después de su creación, la necesidad de priorizar a los residentes frente a la turistificación, la gentrificación y la presión inmobiliaria que, según la entidad, están transformando la ciudad.
El colectivo sostiene que Palma se ha convertido en una de las ciudades del Estado con más dificultades para acceder a la vivienda. Advierte de que los jóvenes no pueden emanciparse, que profesionales esenciales tienen problemas para encontrar alquiler y que el centro histórico pierde residentes en favor de un modelo turístico.
Palma XXI asegura que durante la última década alertó sobre la gentrificación de barrios como Santa Catalina y sa Llotja, la sustitución de residentes por apartamentos turísticos y la desaparición del comercio tradicional. También critica el impacto ambiental y la saturación asociados a los megacruceros, así como unas limitaciones que, a su juicio, no han cambiado sustancialmente el modelo.
La entidad cuestiona que los discursos institucionales sobre sostenibilidad, transición ecológica, participación y calidad de vida se hayan traducido en transformaciones reales. En su opinión, gobiernos de distintos colores han mantenido una política centrada en atraer más turistas, cruceros y rentabilidad inmobiliaria.
Durante estos años, Palma XXI ha publicado diez guías de los barrios de Ciutat, la obra Biografia de Palma, elaborada por más de 50 especialistas, y un mapa interactivo sobre la evolución histórica de Palma. El colectivo defiende recuperar la fachada marítima para la ciudadanía, facilitar el acceso a la vivienda, proteger el comercio local y avanzar hacia una Palma más equilibrada, con servicios dignos en barrios como Pere Garau, Son Gotleu, el Camp Redó y el Molinar.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.