Por qué las previsiones de lluvia pueden variar entre organismos
Los modelos, los datos y los umbrales de alerta explican por qué las previsiones de lluvia pueden diferir entre organismos.
Las predicciones meteorológicas no siempre coinciden porque se basan en modelos físico-matemáticos complejos que interpretan grandes cantidades de datos sobre temperatura, humedad, presión y viento. La explicación resulta especialmente relevante ante episodios de tormentas que también pueden afectar a la planificación en Palma y en el conjunto de Baleares.
Joan Bech Rustullet, catedrático de Física de la Atmósfera de la Universidad de Barcelona, explica que estos modelos no son oráculos infalibles, sino herramientas para estimar cómo puede evolucionar la atmósfera durante las próximas horas o días.
Las diferencias entre pronósticos pueden deberse al modelo utilizado, a la frecuencia con la que se actualizan los datos o a la metodología empleada para convertir los resultados numéricos en una predicción final. Además, la atmósfera es un sistema complejo en el que pequeñas variaciones en las condiciones iniciales pueden cambiar la evolución prevista.
Bech señala que las predicciones se expresan mediante probabilidades y no como certezas. Un modelo puede detectar la posibilidad de lluvias extremas, pero asignarle una probabilidad baja, lo que obliga a comunicar tanto el riesgo potencial como las opciones de que finalmente se produzca.
También pueden variar los niveles de aviso de los organismos meteorológicos. La Agencia Estatal de Meteorología y otros servicios pueden aplicar criterios distintos, como valorar la precipitación acumulada en 30 minutos o la registrada durante varias horas.
Los umbrales de riesgo también pueden adaptarse a las características del terreno. Así, los avisos por lluvia pueden activarse antes en lugares acostumbrados a recibir menos agua que en otras zonas donde las acumulaciones elevadas son más habituales.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.