Puente detalla las causas técnicas y los protocolos tras el accidente ferroviario de Urda
Óscar Puente explica en el Congreso las causas técnicas y protocolos tras el accidente de trenes de Urda, con 69 víctimas mortales.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció durante cerca de dos horas para informar sobre la investigación del accidente ferroviario de Urda (Toledo), provocado por la colisión por alcance de un AVE y un Iryo, que ha dejado hasta el momento 69 víctimas mortales y más de medio centenar de heridos. Puente descartó dimitir, alegando que su forma de asumir la responsabilidad es dar la cara, y aseguró que el presidente Pedro Sánchez no le reclamó que dejara el cargo.
Según explicó, todavía no se conoce qué originó el problema de comunicación entre los equipos informáticos de la central de Urda, que provocó la caída del sistema LZB y el frenado automático de los trenes de la zona. Para analizar los registros es necesario que la empresa Hitachi obtenga el permiso correspondiente, dado que el caso está judicializado.
El ministro indicó que en 2026 se han producido 170 fallos de este sistema, cifra que, a su juicio, está dentro de la normalidad europea. De ellos, el 75 % se deben a causas ajenas al sistema, como vandalismo, robos de cable, obras, labores de mantenimiento o incidencias climatológicas. En el tramo de Urda se registraron 12, la última el 14 de octubre, con una ratio de 0,4 por kilómetro.
Puente también explicó que el LZB está en proceso de sustitución por el sistema ERTMS, por exigencia del Reglamento europeo de redes transeuropeas de transporte, que fija plazos hasta 2050. Según dijo, la implantación física concluyó en junio de 2026, pero aún faltan las pruebas, las comprobaciones de laboratorio y el permiso de la Agencia Estatal Ferroviaria.
Sobre el sistema de respaldo BSL ASFA, detalló que, al caer el LZB, funciona mediante cantones físicos detectados por balizas, de forma que dos trenes no deberían ocupar el mismo cantón. Los dos trenes siniestrados se detuvieron en el mismo, y al maquinista del AVE se le dio la instrucción Meta-0, mientras que al del Iryo se le dio la Meta-40, que permite avanzar a 40 kilómetros por hora hasta la siguiente señal.
Por último, Puente rechazó que faltara personal en el centro de control de Atocha, donde había 16 controladores en sala, y cifró el aumento de plantilla de los CRC de Adif en un 60 % desde 2017. Reconoció que deben corregirse aspectos del sistema y anunció un análisis exhaustivo del accidente, al tiempo que subrayó que ningún AVE puede circular sin supervisión humana cuando el LZB falla. La noticia, de ámbito estatal, interesa a Palma como parte de la red ferroviaria nacional.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.