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Cultura

Sitges homenajea medio siglo después al terror de ‘¿Quién puede matar a un niño?’

El Festival de Sitges celebra los 50 años del clásico de Chicho Ibáñez Serrador con un documental y una restauración en 4K.

Redacción · Palma 2 min de lectura

El Festival de Sitges ha conmemorado el 50 aniversario de ‘¿Quién puede matar a un niño?’ (1976), la película de Chicho Ibáñez Serrador considerada una de las grandes obras del cine de terror español. El homenaje ha incluido la presentación del documental ‘El último recreo’ y la proyección de una nueva restauración en 4K del filme.

La relación de la película con Sitges es directa: el ficticio pueblo costero de Benavís se identifica en varias escenas con lugares de la localidad, como la iglesia, la calle de Fonollar y elementos de la fiesta mayor. El acto ha contado, entre otros, con Alejandro Ibáñez, hijo del director, y Marian Salgado, una de las niñas que participaron en el largometraje.

Dirigido por Jesús Loniego y Ángel Sala, director artístico del festival, ‘El último recreo’ repasa la historia de la película, sus localizaciones y el reencuentro con algunos de los niños que participaron en el rodaje. Sala ha definido la obra como “una de las mejores películas del cine español”, mientras que la cineasta Carlota Pereda la considera “una película perfecta”.

La cinta adapta un relato de Juan José Plans y narra la llegada de una pareja de turistas a una isla donde los niños comienzan a matar a los adultos. Su prólogo, con imágenes de catástrofes humanitarias, plantea una posible relación entre la violencia infantil y el sufrimiento causado por las guerras y las hambrunas, aunque la película mantiene la explicación y el dilema moral en la ambigüedad.

Entre sus rasgos más destacados figuran el uso de la luz del día para desplegar el horror, la música de Waldo de los Ríos y el trabajo de los niños, muchos de ellos reclutados en Ciruelos, Toledo, donde se rodó buena parte del filme. El documental recupera también anécdotas del rodaje, como los pagos de 300 pesetas por jornada y el premio de 1.000 pesetas para quien lograra tocar el Land Rover de los protagonistas durante una persecución.

Aunque Ibáñez Serrador expresó reparos sobre el actor protagonista y sobre el doblaje impuesto para el estreno en España, la película se ha convertido con el tiempo en una obra de culto. La versión restaurada presentada en Sitges confirma, según el texto, su vigencia y su capacidad para seguir inquietando medio siglo después.

Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de Diario de Mallorca · Ver original

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