Triana avanza en su comunicación cuatro meses después del implante coclear
Triana, sorda de nacimiento, avanza en la comunicación cuatro meses después de recibir un implante coclear y comenzar la guardería.
Triana, una niña de 20 meses sorda de nacimiento, ha comenzado la guardería después de recibir en mayo un implante coclear. Cuatro meses después, y con el apoyo de los especialistas de la Fundación ASPAS, ya emite sonidos de animales como el mugido de una vaca y el maullido de su gato Sasha.
En casa combina la comunicación oral con la lengua bimodal, que utiliza signos manuales para palabras como mamá, papá, biberón o jugar. Su madre, Noemi Mayoral, anima a otras familias a valorar el implante cuando los audífonos no permiten una buena audición, aunque defiende mantener los signos aprendidos.
La familia explica que Triana se ha adaptado progresivamente al dispositivo. Tras subirle el volumen poco a poco, ahora reconoce las voces de sus padres, incluso por teléfono, y reacciona cuando la llaman. También articula con la boca las palabras «papá» y «mamá».
Su incorporación a la guardería está siendo positiva. La niña no suele quitarse la conexión exterior del implante y, cuando se le cae, se la entrega a su madre para que se la vuelva a colocar. A algunos compañeros les llama la atención el dispositivo.
Mayoral considera que el implante, pese a requerir una intervención quirúrgica, «vale la pena» porque facilita la comunicación familiar. Triana empieza además a reconocer sonidos como los de una campana o un tambor. La parte externa del dispositivo deberá cambiarse cada seis años, según explica su madre.
La historia procede del ámbito de Mallorca y se publica en Palma por su interés para las familias de la isla, especialmente las que afrontan dificultades de audición y buscan recursos de apoyo y comunicación.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.