Trump pierde el Congreso ante los demócratas y se plantea qué margen le queda
Los demócratas ganan las 'midterm' en EEUU. Dos politólogos analizan qué margen le queda a Trump y qué efectos puede tener en Europa y en España.
Los demócratas se han impuesto en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, según las proyecciones de los principales medios estadounidenses, que les conceden los 51 escaños necesarios para la mayoría en el Senado y más de los 218 que precisaban para ganar la Cámara de Representantes. Es una contundente derrota para el presidente Donald Trump, que afronta los dos años que le quedan de mandato con un Congreso en contra.
Ante esta situación, Ultima Hora ha consultado a los politólogos Julián Claramunt, miembro de Passes Perdudes, y Pedro Riera, profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid, sobre los escenarios que se abren.
Claramunt sostiene que «el presidente no pierde su capacidad para tomar decisiones, ni se queda sin poder». Según explica, aunque la pérdida del Congreso complica drásticamente su agenda legislativa, la Constitución otorga al presidente amplias facultades ejecutivas. Riera coincide en que Trump puede seguir adoptando decisiones «vía decreto», si bien considera que es «simbólicamente un varapalo» y apunta a posibles tensiones dentro del Partido Republicano de cara a la nominación de 2028.
Sobre las causas de la derrota, Claramunt señala la pérdida progresiva de popularidad del Gobierno Trump, penalizado por su forma de hacer política y por la falta de resultados económicos que mejoren la vida de la gente. Riera la atribuye a la gran impopularidad del presidente, provocada sobre todo por el empeoramiento de las condiciones de vida y por una elevada inflación. Además, considera poco probable que los republicanos logren aprobar leyes sin pactar, al menos con una parte de los demócratas.
En cuanto al impacto en Europa y en España, Claramunt cree que el resultado es una mala noticia para la extrema derecha, como Vox en Baleares, y un balón de oxígeno para la izquierda, aunque estos efectos serían más a largo plazo. Estima que también influirá en las elecciones generales del 29-N, pero no lo bastante como para revertir la tendencia que favorece a la derecha. Riera, por su parte, prevé una incidencia escasa a corto plazo en Europa, especialmente en el terreno electoral.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.