Un error de un gestor de Adif, principal hipótesis del accidente ferroviario de Urda (Toledo)
Óscar Puente apunta a un error humano de un gestor de Adif en el accidente de trenes de alta velocidad en Urda (Toledo). Sindicatos piden investigar las causas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, apuntó a un posible "error humano" como origen del accidente entre dos trenes de alta velocidad en el corredor Madrid-Sevilla, a la altura de Urda (Toledo). Según el audio de las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control de Adif en Atocha, un único trabajador ordenó al AVE continuar "con normalidad" y permitió que el Iryo se quedara detenido cuando el otro tren ya se aproximaba. El suceso es, según el texto, el tercer peor accidente ferroviario de la historia de España.
El Centro de Regulación de la Circulación (CRC) de Atocha cuenta con siete puestos básicos de gestión, algunos atendidos por dos personas a la vez, además de dos reguladores y un técnico de regulación responsable del turno. En total trabajan 118 personas en turnos rotatorios. Los supervisores no revisan cada decisión de los gestores, algo inabarcable en episodios de estrés como el del miércoles, cuando falló el principal sistema de seguridad de la línea, el LZB.
Sin el LZB, que transmite información continua sobre los trenes, entra en juego el sistema de respaldo ASFA, basado en balizas separadas a distancia. La gestión pasa a ser casi totalmente manual y depende de las llamadas telefónicas con los maquinistas. Fuentes ferroviarias citadas por El Periódico señalan que estos fallos se han repetido con más frecuencia.
La normativa exige que, sin LZB ni otro sistema activo, los trenes que rebasen semáforos en rojo circulen a marcha a la vista, es decir, a menos de 40 kilómetros por hora. En este caso, el gestor indicó retomar la marcha "con normalidad", lo que dejó sin efecto cualquier mecanismo automático de frenado. Según las fuentes consultadas, en las condiciones del accidente, con una ligera curva previa y alta velocidad, era casi imposible evitar el impacto sin una intervención humana.
Prácticamente todos los sindicatos del sector han pedido que se investiguen a fondo las causas y han criticado que el Gobierno señalara desde el principio al error de un único gestor como causa más probable. El nuevo sistema ERTMS de nivel 2, que se instalaba en la línea, tampoco habría cambiado el protocolo seguido, según las mismas fuentes, ya que ante una caída del sistema las decisiones siguen recayendo en el CRC.
Aunque el suceso ocurrió en la provincia de Toledo, afecta a una infraestructura de alcance nacional y pone el foco en la seguridad de la alta velocidad, un asunto de interés general para los viajeros de Palma que utilizan el tren en sus desplazamientos peninsulares.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.