Un estudio mundial detecta más dolor en mujeres en todo el cuerpo
Un análisis de 6,1 millones de personas revela que las mujeres declaran más dolor que los hombres en las 11 zonas corporales estudiadas.
Las mujeres declaran sufrir más dolor que los hombres en prácticamente todo el cuerpo, según un análisis publicado en Nature Medicine con datos de más de 6,1 millones de personas de 118 países. La investigación estudió 11 zonas anatómicas y situó antes de los 55 años el periodo de crecimiento más rápido de la prevalencia del dolor.
El trabajo armonizó información de 902 fuentes poblacionales pertenecientes a 138 programas de estudios, con datos recogidos entre 1990 y 2025 y participantes de entre 5 y más de 100 años. Las mujeres comunicaron una mayor prevalencia de dolor en las 11 localizaciones analizadas, incluidas la cabeza, el abdomen, la espalda, las caderas y las rodillas.
Las diferencias fueron especialmente amplias en el dolor facial, cuyo riesgo relativo fue 1,83 veces mayor en mujeres, seguido del dolor de cabeza, con 1,74, y el abdominal, con 1,60. En conjunto, la probabilidad de declarar cualquier dolor corporal fue un 16% superior entre las mujeres; el dolor de alta intensidad fue un 52% más frecuente y el generalizado, un 50%.
El estudio señala que algunas de las formas más incapacitantes del dolor siguen una trayectoria en forma de U invertida. El dolor de alta intensidad alcanza su máximo aproximadamente a los 50 años y el generalizado, alrededor de los 70. En cambio, el dolor musculoesquelético de espalda, cadera y rodilla puede continuar aumentando hasta edades muy avanzadas.
La investigación también observa diferencias según el nivel de desarrollo de los países. A partir de los 80 años, la prevalencia de cualquier dolor corporal en los países con un índice de desarrollo humano bajo supera en 30,6 puntos porcentuales a la registrada en los países más desarrollados. El tabaquismo, la obesidad y los bajos ingresos explicarían conjuntamente el 18,3% de la carga mundial de dolor.
Los autores advierten de que las encuestas emplearon preguntas y periodos de referencia diferentes, que la cobertura de algunas regiones y edades es desigual y que el estudio no sigue necesariamente a las mismas personas durante décadas. Aun así, consideran que sus resultados pueden ayudar a mejorar la vigilancia, la prevención y el tratamiento del dolor, también desde una perspectiva diferenciada entre mujeres y hombres. El análisis, de ámbito internacional y con interés para la población de Palma, no aporta datos específicos de la ciudad.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.