Un militar menorquín relata sus experiencias náuticas, desde el mareo a bordo hasta el vuelo en catamarán
Columna de Es Diari de Menorca sobre las experiencias náuticas de un autor que sufre mareos, desde la falúa real de Mahón hasta un catamarán en Cantabria.
Un artículo publicado en Es Diari de Menorca recoge el relato personal de un autor que, pese a su afición por el mar y el mundo de la náutica, reconoce sufrir mareos en cualquier embarcación. El texto parte de la expresión latina «Hic sunt dracones», que los cartógrafos antiguos grababan sobre territorios inexplorados, y la utiliza como hilo conductor de una reflexión sobre el miedo y la fascinación que despierta el mar.
El autor cuenta que, siendo meteorólogo, llegó a ejercer como profesor del curso para obtener el título de patrón de embarcaciones de recreo (PER) y que, años después, la afición le permitió manejar la falúa real que se conserva en Mahón, una embarcación de principios del siglo XX asociada a la estancia del rey Alfonso XIII en el puerto menorquín.
El relato incluye también episodios de navegación en Canarias, donde el mareo le impidió disfrutar de una travesía de tres días hasta la isla de La Graciosa, y una experiencia más grata durante unas vacaciones en Cantabria, a bordo de un catamarán de competición, donde afirma no haber sentido malestar alguno.
Se trata de una columna de opinión de tono literario y autobiográfico, sin datos informativos de actualidad. Su interés para los lectores de Palma es limitado, aunque conecta con la tradición náutica de las Baleares.
Información elaborada a partir de Menorca · Es Diari.