Cómo quitar manchas de sangre de la ropa: agua fría, enzimas y el error de usar calor
Expertos de Climprofesional explican cómo quitar manchas de sangre de la ropa con agua fría, detergente enzimático, agua oxigenada o sal, y por qué el agua cali
Las manchas de sangre en la ropa pueden complicarse si no se actúa con rapidez, pero intervenir cuando la mancha está reciente marca la diferencia para eliminarla. Según los expertos en limpieza de Climprofesional, recogidos por La Provincia, la clave está en actuar cuanto antes y, sobre todo, en no emplear agua caliente.
El primer paso consiste en enjuagar la zona con agua fría, sin frotar, ya que ese gesto podría extender la mancha. Si la sangre todavía está líquida, conviene absorber el exceso con una toalla de papel.
Una de las recomendaciones principales es usar agua fría junto con un detergente enzimático. Se aplica un poco del producto directamente sobre la mancha, se frota suavemente, se deja actuar unos minutos y después se introduce la prenda en la lavadora a una temperatura más baja de la indicada en la etiqueta.
Los expertos advierten: "Nunca uses agua caliente ni metas la prenda en la secadora hasta comprobar que la mancha ha desaparecido. El calor fija la mancha de sangre permanentemente".
Como alternativa, el texto menciona el peróxido de hidrógeno o agua oxigenada, que puede decolorar algunos tejidos, por lo que se recomienda probarlo antes en una zona poco visible de la prenda y reservarlo sobre todo para prendas blancas o de colores claros. También se propone la sal: cubrir la zona con una cantidad generosa, esperar entre tres y cinco minutos, retirarla con papel y aclarar con agua fría sin frotar antes de lavar.
El error a evitar, según los expertos, es utilizar agua caliente mientras la mancha no haya desaparecido. "Los productos que rompen la estructura proteica son los más eficaces. El agua caliente hace exactamente lo contrario: fija la proteína permanentemente a la prenda", explican.
Información elaborada a partir de La Provincia.