El chorlitejo deja de criar en Lobos por el aumento de la presión humana
El chorlitejo patinegro lleva cuatro años sin criar en Lobos y su población canaria se ha reducido a la mitad en dos décadas.
El chorlitejo patinegro ha dejado de criar en la isla de Lobos desde hace cuatro años, según explica el investigador Gustavo Tejera Betancor, que lleva más de una década siguiendo a esta especie. Lobos se suma así a Tenerife y Gran Canaria como la tercera isla donde el ave ha dejado de reproducirse en los últimos veinte años.
Fuerteventura concentra más del 60 % de las parejas de chorlitejo patinegro de Canarias. Tejera estima unas 128 parejas en esa isla y 189 en el conjunto del archipiélago oriental, al sumar las 49 de Lanzarote y las 12 de La Graciosa. La cifra supone aproximadamente la mitad de la población registrada hace dos décadas.
El investigador advierte de que la destrucción de hábitats y la presión humana son las principales amenazas. La presencia de personas puede ahuyentar a las aves, destruir nidos o provocar la muerte de pollos que permanecen expuestos en la arena. También señala el impacto de los perros y gatos, los vehículos, las limpiezas de playas, las cometas y el kitesurf durante la época de cría.
Las zonas de reproducción se extienden por distintos puntos de Fuerteventura, desde las Dunas de Corralejo hasta El Cotillo, así como por áreas del centro y el sur de la isla, incluido Cofete. Tejera alerta de que en algunos lugares los pollos deben cruzar caminos de tierra para llegar a la costa, con riesgo de atropello o depredación.
Entre las medidas de conservación que considera más eficaces figuran restringir el acceso a las áreas de cría y alimentación durante el periodo reproductor y delimitar pasos en los espacios compartidos con las personas. También reclama combinar ciencia, legislación, divulgación ambiental y colaboración institucional y social.
El chorlitejo patinegro es la única especie de ave que cría habitualmente en las playas y zonas costeras de Canarias, por lo que actúa como bioindicador de la calidad ambiental. La situación descrita afecta al conjunto del archipiélago y resulta especialmente relevante para Las Palmas de Gran Canaria por la pérdida de población reproductora registrada también en Gran Canaria.
Información elaborada a partir de La Provincia.