España y Marruecos buscan contener una relación marcada por la tensión fronteriza
España y Marruecos mantienen una cooperación cautelosa por las crisis fronterizas, el Sáhara y las disputas sobre Ceuta, Melilla y Canarias.
España y Marruecos atraviesan una etapa de cooperación cautelosa, después de la crisis migratoria registrada en Ceuta y ante las tensiones recurrentes por el Sáhara, la soberanía de Ceuta y Melilla y las aguas territoriales de Canarias. Ambos gobiernos llegaron a calificar su relación como la de su “mejor momento histórico”, aunque los últimos acontecimientos han reactivado la desconfianza.
El Gobierno español asegura que la comunicación con Rabat es “fluida” y defiende priorizar la colaboración frente a la confrontación. También destaca la coordinación durante las primeras horas de la crisis para devolver a uno de cada diez migrantes que entraron de manera irregular.
Pedro Sánchez ha reclamado cambios en la cooperación y ha reconocido que el control fronterizo marroquí “falló”, aunque posteriormente elogió el “despliegue muy importante” de la gendarmería de Marruecos ante nuevas alertas de entradas masivas. El Ejecutivo sostiene que a Rabat tampoco le interesa una nueva escalada, por la interdependencia entre ambos países.
La posición española sobre el Sáhara ha condicionado especialmente las relaciones bilaterales en los últimos años. A ello se suman la competencia por la organización de la final de la Copa Mundial de la FIFA y el acercamiento de España a Argelia, rival regional de Marruecos.
En las próximas semanas está prevista una visita del Rey a Ceuta y Melilla, una decisión que puede provocar la reacción de Rabat. La última visita de los Reyes eméritos a las dos ciudades, en 2007, llevó a Marruecos a retirar a su embajador en Madrid y a promover protestas.
La situación también afecta a Canarias por las disputas sobre sus aguas territoriales, aunque el principal termómetro de la relación continúa siendo la frontera. El Gobierno central defiende que la relación con Marruecos es demasiado importante para romperse, pese a seguir siendo tensa y conflictiva.
Información elaborada a partir de La Provincia.