La automatización transformará los hoteles, pero no sustituirá a sus plantillas
Un estudio concluye que más del 90% de las tareas hoteleras analizadas afrontan obstáculos para ser automatizadas por completo.
Más del 90% de las 202 tareas hoteleras analizadas en un estudio presentan al menos un obstáculo moderado o severo para ser automatizadas, según una investigación sobre los puestos más representativos de los hoteles de cuatro y cinco estrellas de sol y playa.
El trabajo examina actividades de camareras de piso, camareros, cocineros, ayudantes de cocina, recepcionistas y personal de mantenimiento, entre otros. La conclusión es que la automatización avanzará, pero difícilmente eliminará de forma generalizada el empleo en los hoteles.
Entre las principales dificultades para las máquinas figuran la destreza manual, la manipulación de objetos en entornos complejos, el trabajo en espacios reducidos o posturas incómodas, la creatividad y capacidades sociales como interpretar reacciones, negociar o prestar atención personalizada. Todos los puestos estudiados incluyen tareas con estas limitaciones.
El estudio pone como ejemplos retirar un mantel, que presenta un cuello de botella moderado, y reparar un inodoro, considerado un obstáculo severo. También señala que un robot capaz de transportar bandejas por recorridos controlados no puede asumir todo el trabajo de un camarero en un buffet, donde debe adaptarse a clientes, obstáculos, vajilla usada, restos de comida, consultas y normas de higiene.
Algo similar ocurre con la limpieza de habitaciones: aunque los robots pueden ayudar en determinadas superficies, hacer una cama sigue siendo hoy casi imposible para una máquina. En recepción, restauración y atención al cliente predominan las dificultades sociales, mientras que en cocina y mantenimiento son más relevantes los obstáculos físicos y manipulativos.
La investigación plantea que hoteles y empresas deben analizar tarea por tarea antes de invertir en tecnología. La automatización puede aliviar los trabajos más penosos y permitir que los empleados se concentren en la atención, la resolución de problemas y la mejora del servicio, pero exige formación, planificación y rediseño de los puestos. La cuestión también afecta a destinos turísticos como los de Canarias y, por tanto, al debate sobre el futuro del empleo en el sector desde Las Palmas de Gran Canaria.
Información elaborada a partir de La Provincia.