La furosemida baja un 75% en cinco años y las presentaciones disponibles se reducen, según AESEG
El precio de la furosemida cae un 75% en cinco años y sus presentaciones bajan de 19 a 11, según un estudio de AESEG sobre riesgo de desabastecimiento.
Un mes de tratamiento con furosemida, un fármaco indicado para la insuficiencia cardiaca y la hipertensión arterial, cuesta ya apenas 36 céntimos. Según el estudio presentado por la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), el envase ha pasado de 1,44 euros en 2021 a unos 40 céntimos en la actualidad, una caída del 75% en cinco años. En el mismo periodo, las presentaciones comercializadas de este medicamento, que Europa considera crítico, se han reducido de 19 a 11.
La asociación sostiene que no se trata de un caso aislado. Su estudio sobre cuatro medicamentos muestra que las reducciones muy intensas de precio coinciden con una disminución de las presentaciones realmente comercializadas. Además de la furosemida, analiza la metformina, empleada en la diabetes tipo 2; la hidroxicloroquina, utilizada en enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoide, y el deflazacort, con propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras.
Según los datos recogidos en el informe, de los 36 registros de metformina analizados solo 10 están efectivamente comercializados. Entre 2024 y 2026, las presentaciones comercializadas han pasado de 15 a 10 (-33,3%), mientras que las autorizaciones anuladas han subido de 8 a 15 (+87,5%). En el caso de la hidroxicloroquina 200 mg, el precio de venta del laboratorio ha bajado de 7,79 a 2,97 euros, y de las nueve autorizaciones analizadas solo cinco están comercializadas. El deflazacort acumula una erosión de precio de casi el 72%, y su oferta efectiva se ha reducido un 57%.
Elena Casaus Lara, secretaria general de AESEG, explicó en rueda de prensa que «los desabastecimientos no empiezan el día en que falta un medicamento en la farmacia», sino mucho antes, cuando desaparecen proveedores y se concentra el suministro. La asociación aclara que no afirma que estos medicamentos vayan a sufrir necesariamente un desabastecimiento, sino que existen señales objetivas de vulnerabilidad que aconsejan actuar de forma preventiva.
AESEG recuerda que los medicamentos genéricos han generado durante décadas importantes ahorros para el Sistema Nacional de Salud. Por ello plantea que, cuando una bajada de precio sea extraordinariamente intensa o afecte a un medicamento esencial o crítico, la Administración valore previamente sus consecuencias sobre la seguridad del suministro. Casaus insistió en que no se pide frenar la competencia, sino competencia sostenible.
Por último, la asociación reclama una reforma del Sistema de Precios de Referencia, vigente desde 2014, para evitar que medicamentos esenciales de muy bajo precio sigan en dinámicas de reducción que puedan comprometer su viabilidad y la pluralidad de proveedores. La información procede de La Provincia y de un estudio interno de la entidad basado, según indica, en información pública y trazable.
Información elaborada a partir de La Provincia.