Las almas arrimadas, los duendes y los encantadores en la Canarias de principios del siglo XX
Una encuesta de 1901 y un estudio de la ULL recuperan las creencias canarias sobre almas arrimadas, duendes y los rituales de la muerte.
Una encuesta del Ateneo de Madrid, realizada en el año 1 del siglo XX, recogió las costumbres y ritos de la muerte en Canarias y dejó un retrato de las creencias populares sobre la otra vida en el archipiélago. El antropólogo y catedrático de la Universidad de La Laguna José Alberto Galván Tudela recupera esos datos en su trabajo Etnografía de la muerte en Canarias del siglo XX, centrado en las representaciones y prácticas de las clases populares.
Según describe el texto, en las islas se creía en las llamadas almas arrimadas, espíritus de difuntos que se aferraban a un vivo para pedirle perdón o rogarle misas para descansar en el cielo. Se reconocían por maullidos parecidos a los de un gato o por una sensación de peso sobre los hombros. Para detectarlas se observaba la orina al enfriarse, preferiblemente en lunes, miércoles o viernes, considerados días de ánimas.
La tradición también incluía a los duendes, niños muertos sin bautizar y enterrados fuera de lugar sagrado, que se dedicaban a robar pequeños objetos o a causar alborotos, y cuyo destino final era una oscuridad eterna. Asimismo, quien trabajara en días festivos de determinados santos, como Santa Ana o Santiago, podía ser tragado por la tierra y convertido en un «encantador» que seguía trabajando en el inframundo.
Otra costumbre recogida es la de la noche de difuntos, cuando los familiares colocaban mechas en una bandeja de aceite y leían el comportamiento de la llama: si se apagaba, el alma estaba en la gloria; si temblaba, se encontraba en el purgatorio; si ardía con fuerza, pedía muchas oraciones; y si chisporroteaba con violencia, vagaba en los infiernos.
El texto no aporta datos específicos sobre Las Palmas de Gran Canaria, si bien se trata de tradiciones documentadas en el conjunto del archipiélago, incluida Gran Canaria, y forman parte del patrimonio etnográfico de la provincia.
Información elaborada a partir de La Provincia.