La zona de bajas emisiones de Alcaravaneras sigue pendiente del nuevo Plan de Movilidad
La zona de bajas emisiones de Alcaravaneras espera al nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible, que el Ayuntamiento prevé llevar a pleno antes de fin de año.
La implantación de una zona de bajas emisiones en Las Palmas de Gran Canaria sigue pendiente de la aprobación del nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), anunciado por primera vez hace siete años. Desde la consejería de Movilidad, que dirige José Eduardo Ramírez, explican que la ordenanza que regulará las áreas con tráfico restringido está ligada a dicho plan, por lo que la intención es aprobar ambos de forma conjunta antes de que acabe el mandato.
La Concejalía de Movilidad presentó la ordenanza de zona de bajas emisiones en febrero de 2025, con la idea de aprobarla inicialmente ese mismo año. El objetivo era dotar de respaldo normativo a la medida para evitar que posibles recursos judiciales pudieran tumbar su puesta en marcha. La ordenanza regulará las restricciones al tráfico previstas en Alcaravaneras, con la posibilidad de extenderlas a otras zonas de la ciudad en el futuro.
Fuentes de Movilidad indican que el PMUS ya está redactado y que la idea es presentarlo en noviembre y elevarlo a pleno para su aprobación inicial antes de que termine el año. No obstante, advierten de que ello dependerá de otros órganos municipales, como la asesoría jurídica y los servicios de gestión presupuestaria e intervención. El expediente que se llevará a pleno incluirá también la ordenanza de zona de bajas emisiones para agilizar los trámites.
El Ayuntamiento anunció la redacción de un nuevo PMUS en diciembre de 2019, cuando también estaba al frente del área de Movilidad José Eduardo Ramírez, entonces en NC y ahora en Primero Canarias. El documento anterior se había aprobado de manera definitiva en 2014. Sin embargo, la licitación de la redacción no se produjo hasta mayo de 2023, y en septiembre de 2025 la Concejalía presentó las líneas estratégicas del nuevo plan, que apuesta por reducir la dependencia del vehículo privado con mejoras en el transporte público, peatonalización, zonas 30, entornos escolares más seguros, nuevos itinerarios ciclistas y carriles bus.
La norma prevé que solo puedan acceder a la zona de bajas emisiones los vehículos con etiqueta cero o ECO, con exenciones para los residentes dentro del perímetro, excepciones para determinados vehículos y autorizaciones para actividades económicas como autónomos o reparto. El control de entradas y salidas se hará con cámaras y las multas serán de 200 euros, aunque habrá un año de moratoria. La ordenanza deberá pasar antes por una fase de alegaciones.
Según el texto, la delimitación en Alcaravaneras abarcará las calles Ingeniero Salinas, Pío XII, Menéndez y Pelayo, Pi y Margall y Luis Antúnez. Para implantarla se necesitarán cámaras, que ya están en posesión de Sagulpa, y cambios en la señalética. Además, la ley de Cambio Climático obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a implantar esta medida desde enero de 2023, por lo que la capital grancanaria acumula casi cuatro años de retraso. En Canarias, ninguna localidad la ha puesto en marcha todavía.
Información elaborada a partir de La Provincia.