Qué puede cambiar para Trump si los demócratas recuperan el Congreso en las midterm
Si los demócratas recuperan el Congreso en las midterm, Trump tendría más obstáculos para gobernar. Claves de los posibles escenarios para los dos últimos años.
Donald Trump no aparece en las papeletas de las elecciones legislativas de Estados Unidos, conocidas como midterm, pero su resultado marcará su margen de maniobra en los dos últimos años de mandato. En juego está el control del Congreso, cuyas dos cámaras han estado hasta ahora en manos de los republicanos, el partido del presidente. Según anticipan algunas encuestas, si los demócratas se hacen con el Legislativo, la presidencia de Trump será bastante más complicada que hasta ahora.
Con una mayoría opositora, el Congreso podría investigar al presidente y a los altos cargos de su Administración, bloquear la agenda legislativa de los conservadores o frenar sus nombramientos. Sin embargo, tendría dificultades para revertir lo aprobado en estos dos años o convertir en ley sus propias iniciativas, ya que el presidente puede vetar las leyes del Congreso. Para anular un veto se necesitan dos tercios de los votos en cada cámara, un escenario improbable sin el apoyo de numerosos republicanos.
Los demócratas se enfrentan a un dilema: centrarse en el pasado o en el futuro. Durante los dos últimos años del primer mandato de Trump, cuando controlaban la Cámara de Representantes, abrieron dos procesos de destitución (impeachment) que no prosperaron. El historiador estadounidense Michael Kazin, citado por EL PERIÓDICO, señala que muchos demócratas creen que sería un error centrarse solo en perseguir a Trump y prefieren aprobar leyes aunque sean vetadas, para mostrar a los votantes lo que harían al gobernar y responsabilizar al presidente del bloqueo.
Trump ha dejado entrever que no pretende cooperar si pierde la mayoría. Según sus declaraciones recientes, vetaría todo y los demócratas tendrían que negociar con él, aunque se ha mostrado abierto a trabajar en el problema de la vivienda o en la reforma del código penal. Por su parte, el líder demócrata en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, ha fijado tres prioridades: bajar los precios de la alimentación y la gasolina, hacer asequible la asistencia sanitaria y exigir responsabilidades por la corrupción. Entre las medidas previstas figuran revertir los recortes a la sanidad pública para rentas bajas, extender los subsidios a las coberturas privadas y anular los aranceles del presidente.
El control del Congreso también otorga poder sobre el gasto público, lo que permitiría a los demócratas dejar sin fondos políticas que no les gustan, incluida la guerra de Irán, aunque se espera que los republicanos aporten financiación antes de la toma de posesión del nuevo Congreso, prevista para enero de 2027. Trump ha gobernado sobre todo mediante decretos, por lo que el posible vuelco podría tener un impacto limitado en el día a día. Como otros presidentes en situaciones similares, podría centrarse en la política exterior, un ámbito menos condicionado por el Legislativo.
Información elaborada a partir de La Provincia.