Sánchez defiende en Nueva York el rechazo a la guerra y reivindica la economía
Sánchez defiende en Nueva York el «no a la guerra», destaca el crecimiento español y alerta sobre la carrera descontrolada de la inteligencia artificial.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido en Nueva York la postura del «no a la guerra» y ha afirmado que, para algunos, los conflictos armados son «un negocio y un juego». Sánchez se encuentra en la ciudad estadounidense para asistir a las reuniones anuales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Durante un acto organizado por la Cámara de Comercio España-EEUU, ante empresarios y autoridades diplomáticas, el presidente ha lamentado que la invasión rusa de Ucrania frustrara las expectativas de unos «felices años 20» tras la pandemia. También ha destacado el impacto de la guerra de Irán en los precios de los combustibles: la semana pasada, los españoles pagaron 1,83 euros por litro de diésel, 41 céntimos más que siete meses antes.
Sánchez ha señalado que la geopolítica afecta a la vida diaria y al bolsillo de los ciudadanos, y ha reivindicado la gestión económica de su Gobierno desde 2018. Según sus datos, la economía española afronta el último trimestre del año con un crecimiento interanual del 2,7%, un desempleo inferior al 10% y la temporalidad en mínimos históricos.
El presidente también ha subrayado que España se acerca al 60% de generación eléctrica mediante fuentes renovables. Ha asegurado que, durante la segunda mitad del año pasado, el precio de la electricidad para las empresas españolas fue un 23% inferior a la media europea, un 31% menor que en Alemania y un 40% más bajo que en Italia.
Además, Sánchez ha indicado que las exportaciones representan ya el 36% del PIB y ha definido a Estados Unidos como el principal destino de las exportaciones españolas fuera de la Unión Europea. Sobre la inteligencia artificial, ha advertido de que no se está produciendo una carrera, sino «una estampida», y ha defendido la cooperación a largo plazo entre las economías.
La intervención del presidente tiene interés para Las Palmas de Gran Canaria por tratarse de una posición del Gobierno de España sobre conflictos internacionales y por sus referencias a la evolución económica, energética y comercial del conjunto del país, cuestiones que también afectan al contexto de Canarias.
Información elaborada a partir de La Provincia.