Las lluvias agravan los daños del incendio de Paüls en caminos y barrancos
Las lluvias torrenciales agravan en Paüls los daños del incendio de 2025, con caminos desaparecidos, arrastres y cortes en la carretera de acceso.
Los aguaceros de esta semana en el Baix Ebre han causado daños especialmente graves en las zonas afectadas por el incendio forestal de Paüls y Xerta de julio de 2025. En Paüls, el alcalde, Enric Adell, explica que el agua ha arrastrado piedras, materiales y árboles enteros, y que algunos tramos de caminos prácticamente han desaparecido en lugares como el barranco de la Coma y la Vall d’Infern.
Adell asegura que los daños son «desproporcionados» tras una primera valoración del estado del término municipal. El arrastre de tierra y materiales desde las zonas altas también provocó el corte de la carretera de acceso al pueblo durante horas el pasado martes.
Paüls y Xerta reclaman ayuda a las administraciones superiores para reparar caminos rurales e infraestructuras, una actuación que consideran «inasumible para el presupuesto de un ayuntamiento pequeño». En Xerta, los materiales y árboles quemados taponaron varios puntos, entre ellos la gasolinera y la carretera de entrada al municipio, y agravaron las inundaciones en viviendas y equipamientos.
La bióloga ambiental Marina Torres explica que, tras un incendio, el suelo queda expuesto al impacto de la lluvia, pierde porosidad y absorbe menos agua, lo que aumenta la escorrentía superficial. Este efecto es más intenso en terrenos con pendientes pronunciadas, como los afectados en Paüls y Xerta.
Según Guillem Argelich, técnico forestal del Copate, en la zona del Baix Ebre las lluvias no arrastraron cenizas porque había pasado un año desde el incendio y la vegetación herbácea y de matorral había empezado a recuperarse. Aun así, los caminos rurales se convirtieron en barrancos y las rieras bajaron con una fuerza excepcional tras una tromba que acumuló más de 100 litros por metro cuadrado en poco más de una hora.
Argelich advierte de que el cambio climático está haciendo más frecuentes los fenómenos extremos y defiende repensar el territorio para adaptarlo a una realidad que ha cambiado en pocos años.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.