La lengua azul puede costar más de 40.000 euros a una granja de vacuno, según un veterinario
Un brote de lengua azul puede costar a una granja de vacuno más de 40.000 euros, según un veterinario expuesto en los Encontros Gandeiros de Xundeva.
Un brote de lengua azul puede provocar pérdidas superiores a los 40.000 euros en una explotación de vacuno, según expuso el veterinario Sergio R. Pedrouzo, del Servicio técnico de Rumiantes de Vetia Animal Health, en los XXI Encontros Gandeiros de Xundeva. Las pérdidas incluyen muertes de reses, reducción de la producción lechera, abortos y terneros que nacen con malformaciones cerebrales. La enfermedad es de declaración obligatoria, aunque la vacunación en las explotaciones es voluntaria, y el especialista la considera muy recomendable.
Pedrouzo presentó cuatro focos detectados este año en granjas de Santa Comba, Asturias, la Costa da Morte y Arzúa, con síntomas diferentes. Entre los indicios más habituales citó una fiebre alta de 40 o 41 ºC que tarda en remitir, conjuntivitis, lesiones en las patas y edemas de pulmón, que pueden confundirse con neumonías. Los animales afectados pueden sufrir problemas reproductivos y reducir su consumo de alimento. Si una vaca preñada supera la enfermedad, su ternero puede nacer con problemas neurológicos.
En el caso de Santa Comba, la explotación tenía 300 animales, de los que 18 presentaron síntomas. El serotipo detectado fue el 3, que entró en la UE por Holanda en septiembre de 2023. La granja vacunó con dos dosis, el 20 de julio y el 10 de agosto. Ninguna res murió, pero hubo que enviar 13 al matadero y la producción de leche cayó en 38.000 litros. Según los cálculos expuestos, las pérdidas sumaron 39.890 euros.
Pedrouzo también describió el caso de una explotación asturiana sin vacunar, con 120 animales, donde las pérdidas se aproximaron a 44.000 euros, incluyendo 6 muertes, 8 sacrificios y 17.000 euros menos en ingresos por leche. Según el ponente, las consecuencias económicas duraron entre dos y cuatro meses, aunque la fase clínica fue de unos 20 días, y advirtió de que quedan por conocer las pérdidas productivas a medio plazo.
El veterinario insistió en que la lengua azul «está para quedarse», ya que existen casi treinta serotipos y la vacuna de uno no protege frente a los demás. Aun así, la considera la única solución real frente a una enfermedad que también puede afectar a otros rumiantes domésticos y salvajes. Las jornadas, organizadas por la asociación de gandería Xundeva, que agrupa a casi un millar de socios, contaron con la presencia de responsables autonómicos y provinciales del sector.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.