La Baixada de l’Àliga vuelve a llenar Tarragona de tradición y desenfreno
La Baixada de l’Àliga reúne a una multitud en Tarragona con un descenso de 19 escalones entre música, tradición y rebeldía popular.
La Baixada de l’Àliga, uno de los actos más populares de las fiestas de Santa Tecla, reúne cada año a una multitud en el Pla de la Seu, las escaleras de la Catedral y la plaza de les Cols de Tarragona. El acto consiste en que el Àliga del Seguici descienda sus 19 escalones entre el público, al ritmo de «Paquito el chocolatero» y «Amparito Roca».
Después del Àliga bajan la Mulassa y el Lleó. En la edición de este año también participaron los gegants vells, dos figuras con 200 años de antigüedad. La comitiva se cerró con una botella de Chartreuse y una parodia del brazo de santa Tecla.
La celebración nació cuando los portadores del Àliga idearon una forma más festiva de llevar a guardar los elementos del Seguici. La emoción de completar el descenso y la participación multitudinaria han convertido el acto en una de las citas más singulares de las fiestas tarraconenses.
El antropólogo Manuel Delgado considera la Baixada una de las «fiestas inventadas recientemente», con espíritu de «rebeldía popular». En el prólogo de un libro de Bienve Moya, Delgado sostiene que «pasamos el tiempo o celebrando fiestas o preparándolas. La fiesta es aquello que esperamos».
El gestor cultural tarraconense Jordi Bertran defiende que «la tradición no es la adoración de las cenizas, sino la transmisión del fuego» y que Santa Tecla ha llegado hasta hoy mediante una evolución progresiva. La cita también tiene interés para los vecinos de Reus por su proximidad y por formar parte del calendario festivo de referencia del Camp de Tarragona.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.