Riba-roja adjudica a Veolia la gestión del agua durante 17 años
Riba-roja formaliza con Veolia el contrato del agua por 17 años, con 2,3 millones iniciales y tarifas congeladas durante dos años.
El Ayuntamiento de Riba-roja de Túria ha formalizado este jueves con Veolia el nuevo contrato para la gestión integral del ciclo del agua, con una duración de 17 años. El acuerdo incluye el abastecimiento de agua potable, el alcantarillado, el control de vertidos y la depuración en todo el término municipal.
El contrato contempla una aportación inicial de 2,3 millones de euros a las arcas municipales por los derechos de uso de las instalaciones, abonada antes de la firma. También establece un canon anual variable de 0,16 euros por metro cúbico facturado, que supondrá más de 400.000 euros durante el primer ejercicio, según las condiciones acordadas.
La concesión fija una tarifa finalista de cero euros por abonado y mes, por lo que esta partida no supondrá un coste adicional para los hogares. Además, las tarifas se mantendrán congeladas durante los próximos dos años.
El plan prevé presentar los proyectos técnicos de mejora y adecuación en un máximo de tres meses y ejecutar las obras estructurales durante los tres primeros años de servicio. El objetivo es modernizar las infraestructuras hidráulicas de Riba-roja y mejorar la eficiencia de las redes de abastecimiento y saneamiento ante las necesidades actuales y los efectos del cambio climático.
El alcalde, Robert Raga, y el representante de Veolia, Jordi Azorín, suscribieron el acuerdo. Raga lo ha definido como “un paso decisivo más hacia un modelo de gestión del agua más moderno, cercano y totalmente comprometido con el futuro medioambiental de Riba-roja” y ha destacado que permitirá actuar en la red de alcantarillado y pluviales sin cargas adicionales para los vecinos.
En materia ambiental, Veolia deberá elaborar durante el primer año una auditoría integral de la huella de carbono del servicio y reducir las emisiones en más de un 10% durante la vigencia de la concesión. El contrato también prohíbe los vertidos al cauce del río y obliga a la empresa a asumir el canon de vertidos ante la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.