El coche arrastrado por la crecida del Besòs sigue en el cauce casi un mes después y será retirado esta semana
El coche arrastrado por la gran crecida del Besòs sigue en el cauce casi un mes después. La ACA lo retirará a finales de esta semana.
El coche que la gran crecida del Besòs arrastró durante el temporal de los días 3 y 4 de octubre sigue volcado en mitad del río casi un mes después. La riada, la mayor del río en lo que va de siglo, alcanzó una altura máxima de 3,60 metros y llegó a descargar 936 metros cúbicos por segundo de agua y lodo, multiplicando el caudal por 358 en tan solo 24 horas. Estuvo a punto de desbordarse por las calles aledañas de Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià.
El vehículo apareció boca abajo en el parque fluvial a la altura de Sant Adrià, varado en una franja pedregosa pegada al lecho. Los Mossos d'Esquadra y los Bomberos, con buzos del cuerpo de emergencias, lo revisaron y comprobaron que nadie quedó atrapado en su interior. La policía localizó al propietario, que resultó ileso.
Según la información publicada, el coche ha atraído a numerosas personas que caminan o hacen deporte a diario en las márgenes del río, sobre todo los fines de semana, y algunas bajan al lecho para verlo de cerca y fotografiarse con él. Pese a nuevas subidas del Besòs los días 5 y 17-18 de octubre, la carrocería no volvió a moverse.
La Agència Catalana de l'Aigua (ACA) se encargará de remolcar los restos y sacarlos del río, y explica que la retirada se producirá a finales de esta semana. Forma parte de las labores de desbroce y reparación del parque fluvial, que se prevé concluir entre esta semana y la próxima, con el objetivo de que el cauce recobre toda su capacidad de desagüe. El Ayuntamiento de Sant Adrià confirma que la retirada se hará "en los próximos días" y destaca las tareas de limpieza realizadas, incluido el desescombro de la maleza acumulada bajo el puente ferroviario por el que cruzan las líneas R1 y RG1 de Rodalies.
El texto añade un dato relevante para el futuro: un estudio de inundabilidad del proyecto de un nuevo barrio en torno a la antigua central térmica de las Tres Xemeneies advierte de que la baja altura de ese viaducto podría provocar inundaciones de más de un metro durante riadas excepcionales, y que elevarlo unos tres metros y medio reduciría considerablemente ese riesgo.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).