Borrell alerta de un «otoño del descontento» en Europa desde La Laguna
Josep Borrell, en la Universidad de La Laguna, habla de un «otoño del descontento» en Europa, de las redes sociales y de la migración como arma política.
El ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirmó este martes en la Facultad de Economía de la Universidad de La Laguna que «Europa está viviendo un otoño del descontento». La afirmación la hizo antes de participar en la presentación del libro «La montaña rusa: crónica de una crisis y cómo se superó, 2019-2024», del economista y exministro chileno Mario Marcel.
Según Borrell, las protestas que se suceden en el continente, desde la acampada en la Puerta del Sol hasta el movimiento estudiantil en Serbia, pasando por los altercados en París, Milán o Barcelona, tienen una dimensión generacional, marcada por la falta de expectativas de futuro de una parte de la juventud. «Seguramente, los jóvenes se encuentran con una falta clara de horizonte», señaló. El exministro de Exteriores vincula estas movilizaciones con una sensación de incertidumbre que va más allá de las diferencias ideológicas.
Borrell distinguió entre la movilización ciudadana y los actos violentos, y condenó los episodios registrados recientemente en España. «En España existen focos de violencia que hay que condenar radicalmente. Hemos demostrado que la gente se puede manifestar, por ejemplo, por el derecho a la vivienda sin necesidad de romper cristaleras», declaró. También advirtió de que algunas convocatorias que circulan por las redes sociales no se sabe bien quién las promueve y que, preguntado por una posible estrategia de guerra híbrida impulsada por Rusia, respondió que no lo sabe, aunque añadió que «algo está pasando».
En el plano internacional, Borrell se mostró especialmente crítico con Israel y afirmó que una eventual victoria de Benjamin Netanyahu sería «la validación de una política genocida». Del mismo modo, destacó la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Jair Bolsonaro en Brasil y la derrota de Aleksandar Vučić en Serbia frente al movimiento Los Estudiantes.
El exresponsable europeo abordó también la utilización de la inmigración como instrumento de presión política, una cuestión especialmente relevante para Canarias por su posición en la frontera sur de la Unión Europea. Borrell sostuvo que «la manipulación política de la migración se ha convertido en un arma política en todas partes» y recordó que las sociedades europeas necesitan población activa para afrontar el envejecimiento demográfico. Defendió regular los flujos migratorios, evitar las entradas irregulares y favorecer la integración, y rechazó que la hostilidad hacia los extranjeros se convierta en una bandera política.
Información elaborada a partir de El Día.