Carmen Linares cierra la Bienal en el Maestranza con una noche de memoria flamenca
Carmen Linares clausura la Bienal de Flamenco de Sevilla en el Maestranza con un homenaje a las mujeres esenciales del cante.
Carmen Linares puso el broche a la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla con un concierto en el Teatro de la Maestranza que conmemoró los treinta años del estreno, en ese mismo escenario, de su Antología de la mujer en el cante. La cantaora compartió la velada con Marina Heredia, María Terremoto, Rocío Luna y Rafaela Carrasco, ante las dos mil personas que llenaban el teatro.
El recital recorrió distintos palos y recuperó el legado de mujeres fundamentales del flamenco. Linares abrió la noche con aires de Lucena y una malagueña, y después rindió homenaje a figuras como la Niña de los Peines, La Mejorana, Dolores la del Colorao, La Serneta, La Moreno, La Jilica de Marchena, La Repompa y otras artistas.
La música contó con Salvador Gutiérrez a la guitarra, Pablo Suárez al piano, Edu Espín a la guitarra y Dani Suárez en la percusión, además de los coros y las palmas de Ana María González y Rosario Amador. Gutiérrez y Suárez interpretaron también un fragmento de Canción de amor, de Paco de Lucía.
Rocío Luna acompañó a Linares en los cantes de Levante, mientras que María Terremoto intervino por soleá y Marina Heredia recordó por tangos cantes vinculados a Granada. Rafaela Carrasco protagonizó uno de los momentos destacados con su baile por seguiriyas, acompañado por el cante de Carmen Linares.
El concierto terminó por bulerías, con todo el elenco sobre el escenario y el público en pie. La actuación sirvió tanto para clausurar la Bienal sevillana como para reivindicar la aportación de numerosas mujeres a la historia del flamenco, muchas de ellas recuperadas por Linares desde la publicación de su antología hace tres décadas.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.