El PSOE andaluz reclama elecciones y se distancia de Sánchez y Montero
La crisis de Ceuta agrava la división del PSOE andaluz, que cuestiona a Sánchez y Montero y reclama elecciones generales y primarias.
La crisis de Ceuta ha abierto una corriente crítica dentro del PSOE andaluz que cuestiona el liderazgo de Pedro Sánchez y María Jesús Montero. Parte de los socialistas reclama elecciones generales cuanto antes y teme que una nueva convocatoria perjudique a los alcaldes en las próximas elecciones locales.
Las manifestaciones de primeros de septiembre en apoyo de Ceuta evidenciaron la división interna después de que algunos alcaldes acudieran pese a la instrucción o recomendación de no participar. Este sector considera que el ciclo de Sánchez ha terminado y busca recuperar un discurso propio para competir ante la mayoría de derechas que pronostican las encuestas.
La figura de Montero también está en el centro de las críticas. Algunos dirigentes y militantes creen que su elección como secretaria general del PSOE andaluz fue un error, aunque otros reconocen su esfuerzo por reactivar una organización debilitada. Su autoridad se medirá esta semana con el proceso de primarias para elegir candidatos socialistas a las alcaldías de las capitales andaluzas, incluido el enfrentamiento en Jaén entre Julio Millán y Carlos Alberca.
Los cargos discrepantes reclaman que cualquier sucesión se resuelva mediante primarias y rechazan los llamados “dedazos”. También cuestionan la estrecha vinculación entre Montero y Sánchez, al considerar que la identificación con el presidente ha perjudicado las expectativas del PSOE en Andalucía, incluida Sevilla, dentro de un escenario marcado por el avance de Vox en la Junta.
El sector crítico toma como referencia al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por su oposición a los acuerdos de Sánchez con el independentismo catalán y al modelo de financiación diseñado por Montero. Aun así, los socialistas andaluces reconocen el papel de Sánchez como referente de la izquierda europea en asuntos como Gaza, aunque sostienen que esa posición no basta para resolver los problemas internos del partido.
La preocupación aumenta mientras la crisis de Ceuta continúa abierta. Felipe González ha calificado la gestión de “manifiestamente mejorable”, y algunos dirigentes temen que la distancia entre la dirección nacional y la calle termine debilitando las opciones de los alcaldes socialistas en las próximas elecciones locales.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.