Pablo Aguado consagra en Sevilla una tarde de toreo de altos vuelos
Pablo Aguado corta tres orejas y sale a hombros en Sevilla tras una gran tarde con los toros de Jandilla.
El torero sevillano Pablo Aguado salió a hombros tras firmar una actuación destacada con los toros de Jandilla, en una tarde en la que cortó tres orejas y volvió a situarse como protagonista en la plaza de Sevilla.
Siete años y medio después de la tarde que lo lanzó como figura, Aguado repitió su conexión con la ganadería. Ya había dejado muestras de su intención en un quite por chicuelinas al toro de Roca Rey, antes de enfrentarse al tercero de la corrida.
Ante ese animal, de condición mansurrona y castigado tras un volteretón en el quite de Emilio de Justo, el sevillano construyó una faena basada en la naturalidad, la cadencia y la variedad. Molinetes, kikiriquís y pases de pecho acompañaron una labor que remató con una estocada y dos orejas.
Con el sexto volvió a provocar a Roca Rey y recibió al toro con lances hasta los medios. Aguado aprovechó sus posibilidades en otra faena personal, marcada por varios momentos de gran inspiración. La espada se complicó, sonó un aviso y falló con el descabello, pero la plaza pidió el tercer trofeo, que finalmente obtuvo y le abrió la Puerta del Príncipe.
La actuación tuvo además un momento especialmente ligado a Sevilla cuando sonó la saetilla de A ti Manué, integrada en el pasodoble Dávila Miura. El encuentro entre toro y torero desató a los tendidos, que terminaron viendo salir a Aguado a hombros por las calles camino del hotel.
Emilio de Justo cortó una oreja al primero tras sobreponerse a un momento de peligro y aprovechar su buen pitón izquierdo. Roca Rey obtuvo otro trofeo del quinto, después de una faena iniciada de rodillas y rematada con una estocada. El peruano no había encontrado opciones claras en el segundo.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.