Un arquitecto advierte de los errores más habituales al reformar una casa: inodoros suspendidos, grifería negra y tarima
Un arquitecto alerta de los errores más comunes al reformar: inodoros suspendidos, grifería negra, tarimas en zonas húmedas y jacuzzis en terrazas.
Un arquitecto y perito ha puesto el foco en varias decisiones de diseño que están de moda al reformar una vivienda y que, según su experiencia, pueden acabar dando problemas de mantenimiento. La advertencia se ha difundido a través de un vídeo en TikTok de la creadora de contenido Merce Cubillo, que comparte en redes el proceso de la obra de su casa junto a su marido, Juanfran, arquitecto de profesión.
Entre los elementos más discutidos está el inodoro suspendido, que va fijado a la pared y tiene el depósito oculto tras los tabiques. Juanfran explica que, si se rompe la cisterna, habría que romper todo el azulejo para acceder a ella. Pese a que este tipo de instalaciones deja el baño más despejado y limpio, el profesional recomienda pensar en la accesibilidad para las reparaciones futuras.
La grifería en negro mate también recibe reparos. Según Juanfran, en zonas con agua muy calcárea y sin un descalcificador, la limpieza diaria se complica bastante. En la cocina, el arquitecto prefiere los fregaderos apoyados sobre la encimera frente a los instalados bajo ella, ya que estos últimos dependen de los anclajes y de la fijación que haga el operario, y pueden descolgarse con el peso del agua y de las ollas.
En cuanto a los suelos, la tarima de madera en cocinas o baños, aunque aporta continuidad visual a la vivienda, no es lo más adecuado por la humedad y los cambios de temperatura, que hacen que la madera se hinche y se contraiga. Juanfran aconseja materiales más apropiados para zonas húmedas.
El vídeo también aborda la tabiquería. El arquitecto se muestra partidario de los muros de ladrillo frente al pladur cuando hay que soportar peso, porque este último requiere anclajes específicos. Por último, desaconseja instalar un jacuzzi en la terraza: según sus cálculos, cada metro cuadrado de agua de unos treinta centímetros de altura supone unos 300 kilos adicionales sobre la estructura del edificio, un aspecto de seguridad que debe valorarse antes de cualquier obra.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.