Tolosa aprueba ceder Bedaio a Amezketa tras 472 años de vínculo
Tolosa aprueba inicialmente ceder Bedaio a Amezketa, un cambio que afecta a 97 vecinos y al vínculo histórico y natural con Aralar.
Tolosa ha dado el visto bueno inicial a la segregación del barrio de Bedaio, que se incorporaría a Amezketa. El cambio afecta a los 97 vecinos del exclave, situado a 17 kilómetros del centro de Tolosa, y todavía debe superar varios trámites antes de hacerse efectivo.
La corporación tolosarra aprobó el pasado jueves la segregación, mientras que la de Amezketa aprobó la incorporación. El estudio técnico de Siadeco concluye que la operación no perjudica a ninguno de los dos municipios, un requisito previsto en la Norma Foral 2/2003 en relación con la gestión de los servicios y la viabilidad económica.
Para Tolosa, la decisión supone perder una parte de su extenso término municipal y su conexión con un enclave natural y cultural singular. Bedaio permite actualmente que una pequeña parte de las 10.971 hectáreas del Parque Natural de Aralar pertenezca a Tolosa, dentro de la Mancomunidad de Enirio-Aralar. La zona está condicionada por la protección de la Red Natura 2000 y por las características geográficas, por lo que no se contemplan grandes desarrollos urbanísticos.
En los últimos años se han realizado mejoras en Bedaio, como una conexión a internet más rápida, la adecuación de la carretera y el mantenimiento de servicios y equipamientos. También existía la idea de recuperar el restaurante Abadetxea mediante una nueva licitación hostelera, una responsabilidad que, si culmina el cambio, correspondería a Amezketa.
El barrio conserva además una tradición cultural propia, el Ingurutxoa, un baile que solo se practica en Bedaio y en Ugarte, barrio de Amezketa, dentro de Gipuzkoa. Recuperado en la década de 1970 por el grupo de danzas Udaberri, mantiene su arraigo en las fiestas patronales y entre la juventud.
La adhesión elevaría la población de Amezketa de 956 a 1.053 habitantes y permitiría al Ayuntamiento pasar de siete a nueve concejales. Antes deberán cumplirse la exposición pública de 30 días, la aprobación definitiva de ambos plenos, una consulta no vinculante a los vecinos y la resolución final de la Diputación. La normativa foral impediría además que Bedaio regresara posteriormente a Tolosa, al exigir que el territorio incorporado sea limítrofe con el municipio de destino.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.