Condenado a 38 años de prisión por abusar de tres cuñadas y una sobrina menores en Gran Canaria
La Audiencia de Las Palmas condena a 38 años de prisión a un hombre por abusos sexuales a tres cuñadas y una sobrina menores en Gran Canaria.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a G. D. G. R. a 38 años de prisión por delitos continuados de abuso sexual cometidos contra tres hermanas menores de edad de su exmujer y contra una sobrina. La resolución fija en 20 años el límite máximo de cumplimiento efectivo de la pena.
El fallo incluye tres delitos continuados de abuso sexual con penetración a menor de 16 años, castigados con once años de prisión por cada uno de ellos, y una pena de cinco años por un delito continuado de abuso sexual sin penetración contra la sobrina, también menor en el momento de los hechos. Además, la sentencia impone libertad vigilada de cinco años para los delitos con penetración y de cuatro años en el caso de la sobrina, así como la prohibición de acercarse a menos de 500 metros o de comunicarse con las víctimas durante periodos de entre 6 y 12 años.
En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar por daños morales con 30.000 euros a una de las afectadas, con 20.000 euros a otras dos y con 10.000 euros a la última.
Según los hechos probados, los abusos se produjeron entre 2003 y 2020 en varios domicilios de Las Palmas de Gran Canaria. El tribunal señala que el acusado, español y de 57 años, se aprovechó de la convivencia diaria, de la confianza depositada en él dentro del entorno familiar y de la especial vulnerabilidad de las víctimas. Según declararon las propias víctimas, en algunas ocasiones les entregó entre 50 y 100 euros y les pedía silencio con la frase «es nuestro secreto».
La Sala basa la condena en los testimonios de las cuatro víctimas, a las que otorga plena credibilidad por la coherencia de sus relatos y la ausencia de móviles de venganza o rencor. Informes psicológicos forenses descartaron la simulación y constataron cuadros compatibles con síndrome de estrés postraumático y sintomatología ansioso-depresiva. La pericial médica forense también puso de relieve la falta de empatía del acusado.
La Audiencia absolvió al procesado de un delito de abuso sexual de 2017 respecto a una de las víctimas, al no quedar acreditada la falta de consentimiento por ser ya mayor de edad en esa fecha, y de otro delito sobre una segunda víctima, por quedar englobado en la continuidad delictiva. La sentencia puede recurrirse en apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.